viernes, 30 de septiembre de 2016

Pablo Iglesias mató a Manolete


Este es el lúcido análisis al que ha llegado un colega de redes sociales (me refiero a la imagen de arriba). Parece como si la culpa de la guerra civil en el seno del PSOE fuera, inevitablemente, culpa de Podemos. Es más que cierto que si no existiera Podemos las cosas podrían irle mejor a los socialistas. También le irían mejor si no existiese el PP, es decir, sin contrincantes la vida es mucho más fácil. De no existir el Barça al Real Madrid le iría de perlas y viceversa. Que se le va a hacer, la vida es así de dura.


Pero donde las dan las toman: esta otra imagen la ha compartido otro colega virtual. Tras reflexionar un poco podemos -huy he dicho podemos- llegar a la conclusión de que mentar a Podemos para referirnos a la crisis del PSOE es un argumento falaz , o al menos erróneo.

Para Infolibre en el PSOE hay dos bandos que se disputan el control interno del Partido Socialista: "Los dos bandos del PSOE reclaman ser el poder legítimo", Para que exista un conflicto, al menos tienen que crearse dos bandos en litigio, esto es lo que está ocurriendo en el centenario PSOE. Podemos aquí ni pincha ni corta, pero eso sí, pueden y tienen el derecho a opinar como todo hijo de vecino:
“El PSOE tardará mucho en volver a ser útil”. Lo decía esta mañana Iñaki Gabilondo, uno de los rostros más prestigiosos de nuestra historia reciente (recuerden que fue su cara la que apareció en la televisión para transmitir tranquilidad a España el 23F, mucho antes que apareciera la de Juan Carlos) desde el periódico que fue el intelectual orgánico de la Transición y la referencia internacional durante años para entender España. Ayer Felipe González, la figura histórica más importante después de Franco, el presidente –a un tiempo carismático y siniestro– más relevante del sistema político del 78, señalaba a Pedro Sánchez desde la SER, nada menos que desde la SER. Poco después el aparato del partido apuñalaba. Y hoy el editorial de El País llama a Sánchez “insensato sin escrúpulos”. No estamos sólo ante la crisis de un partido, sino ante lo que Alberto Garzón definía con acierto ayer como motín oligárquico; un intento de golpe en el interior del PSOE para entregar el Gobierno al PP. Leer más




Vergüenza da, al menos a mi me la produce, ver a un ex ministro socialista (José Luis Corcuera), de esos dirigentes a los que se les suele  llamar "históricos", ver como se mueven como pez en el agua en la cadena de los curas (13TV), hasta les ríen las gracias cuando dice que "con Franco no había tanto antifranquista". Palabras propias de la derecha más extremosa. Corcuera prefiere pactar con el PP antes que con un partido que le disputa la hegemonía -Podemos-. So buuuurro, de toda la vida el enemigo natural del PSOE ha sido la derecha.

Y ya que tanto nos gusta acordarnos de las viejas glorias socialistas para disputarle el liderazgo a Pedro Sánchez, traigo a colación a José Borrell, otro "histórico", pero que está vez milita en el bando de Sánchez: "Borrell, contra González y críticos, rechaza una gestora: "Pedro hizo lo que dijo el Comité":
Acerca de la posible alternativa de Gobierno, Josep Borrell considera que "la izquierda no va a volver a gobernar si no hay una convergencia", por lo que pide "no demonizar" a Podemos, formación "con la que algunos barones gobiernan". "Ellos pueden ir con Podemos en su comunidad pero no a nivel nacional", ha señalado. "No se puede menosdespreciar al votante de Podemos. Son más de cinco millones".
Como muy bien recuerda Pablo Iglesias, el dueño y señor del grupo PRISA anda a la greña contra Pedro Sánchez. En un duro editorial, el periódico de Juan Luis Cebrían, El País, ha insultado de forma mezquina y vulgar al líder del PSOE: "El Comité de Redaccion de El País pide explicaciones a su director sobre el editorial contra Pedro Sánchez":
El Comité de Redacción de El País ha mantenido a última hora de este jueves una reunión con el director del periódico, Antonio Caño, al que han transmitido las quejas recibidas a lo largo del día de varios redactores del medio por el tono empleado en el editorial 'Salvar al PSOE', publicado en la edición de hoy día 29 de septiembre.
¿Existe o no existe un complot para que todo siga como siempre? El País y los históricos del PSOE más a la derecha (yo cariñosamente los llamaba las momias, pero parece que molesta) no están dan más pistas de las necesarias.

Es obvio que hay una rebelión dentro del PSOE, es obvio también que hay quien está contra Pedro Sánchez, pero no es menos cierto, que el dirigente socialista tambien tiene apoyo dentro de este PSOE dividido: Socialistas andaluces se rebelan contra Díaz:
"Ya le dije a Pedro que le iba a traicionar”. Quien habla a El Confidencial es el alcalde de Jun (Granada), José Antonio Rodríguez, uno de los militantes andaluces que lideran el frente anti-Susana Díaz en Andalucía. Rodríguez fue el candidato, junto al exconsejero Luis Planas, de las elecciones frustradas por el aparato del PSOE-A en julio de 2013 que auparon a Díaz a la secretaría general de la federación más poderosa del socialismo en toda España. Fueron unas elecciones marcadas por la falta de transparencia.
Cada uno podrá sacar las conclusiones que más crean conveniente, pero mirar a Podemos para excusar el ridículo inmenso en el que está incurriendo el PSOE, es ridículo.

No a Manolete lo mató Islero, y no Pablo Iglesias.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Golpe de Estado en el PSOE


Susana Díaz es la impulsora o al menos uno de los impulsores del Golpe de Estado en el seno del PSOE, un alzamiento pacífico, eso sí, y sin la ayuda del Éjercito. ¡Faltaría más! La imagen que comparto, es todo un poema, y tal vez pueda servir para despejar dudas. Sé que algunos dirán, bah es tan solo una fotografía. El que se quiera autoengañar que lo haga, es su problema.

Podrá parecer otra cosa, pero lamento el espectáculo decimonónico que nos está ofreciendo el PSOE con la ayuda de los mass-media (la última editorial de El País es inmejorable). A Podemos se lo están poniendo a huevo.

Soy de la opinión de que Sánchez tuvo que dimitir, pero cuando perdió las primeras elecciones, y si los barones rebeldes no quieren a Pedro Sánchez, algo muy legítimo, debieran de usar formas más democráticas para zanjar las disputas. Si fueron los militantes quienes auparon a Sánchez, debieran de volver a pedir la opinión a los mismos que confiaron en el actual líder del PSOE.

Si no entendemos esto a lo mejor es que la democracia no ha llegado a los partidos políticos -esto va por PP pasando por Podemos-. Como he comentado anteriormente, este lamentable espectáculo puede beneficiar a Podemos y digo que puede. De lo que sí estamos seguro es de que el primer beneficiado será Mariano Rajoy Brey y su partido rodeado por la corrupción.

Un servidor, antaño se dejaba seducir por las siglas que creó Pablo Iglesias Posse, hasta que las mentiras de los actuales socialistas hicieron que huyera del PSOE como alma que lleva el diablo. Si en el PSOE se piensan que personas como la mujer de la fotografía de arriba pueden atraer el voto que se ha ido a Podemos, es que no tienen ni pajolera idea de política.

Por buscar símiles -ya que hablamos de golpes de estado- Susana Díaz nos recuerda a Emilio Mola Vidal (conocido como El Director), y Felipe González a José Sanjurjo Sacanell (El prestigioso general monárquico jefe de la rebelión).


miércoles, 28 de septiembre de 2016

Francisco Espinosa nos habla sobre la polémica de retirar del callejero a Millán Astray



Por qué es inconcebible la calle Millán Astray

  • Es comprensible que familiares y seguidores valoren mucho a Millán Astray y respeten su memoria en sus domicilios y locales sociales, pero carece de lógica que una sociedad democrática mantenga una calle al militar fascista que fundó la Legión
A la altura de los años veinte, el pasado imperial español era ya residual. Lo único que quedaba eran los enclaves africanos, una auténtica pesadilla desde el siglo XIX que se prolongó al XX tragándose la vida de miles de españoles en las luchas contra las cabilas del Rif. Para asegurar el mantenimiento de aquellas colonias, en 1920 Millán Astray creó la Legión a imitación del modelo francés. Pero lo peor estaba por venir. En 1921 tuvo lugar la terrible derrota de Annual ante las fuerzas de Abd-el-Krim. La guerra siguió durante la dictadura de Primo de Rivera hasta que en 1927 se dio por concluida con la victoria española con un coste humano altísimo por ambas partes.

Pero la herencia de aquella larga y terrible guerra dio como resultado la formación de un ejército colonial dedicado a mantener aquellas fronteras. De ahí, de aquellas luchas brutales donde no se respetaba convenio alguno –se llegó al extremo de intentar destruir a los rifeños mediante el lanzamiento desde aviones de gases tóxicos sobre objetivos civiles–, surgieron una serie de militares conocidos como los africanistas, formados en aquella guerra sucia  y que consiguieron rápidos ascensos.


Fue uno de ellos, Franco, el que elevado al Estado Mayor por el ministro de la Guerra Diego Hidalgo Durán, envió al ejército de África en octubre de 1934 a sofocar la revolución asturiana a las órdenes de Yagüe. Y también de ahí, vista su eficacia, saldrían dos años después las fuerzas mercenarias que arrasarían a sangre y fuego los pueblos y ciudades de la ruta que, en cuatro meses, les llevaría hasta las puertas de Madrid al mando de Franco y de sus conmilitones africanistas.

¿Hace falta recordar que los legionarios y regulares trasladaron a la Península el estilo de guerra de exterminio que habían practicado en África? Los rojos venían a ser como los rifeños y así fueron tratados. La Legión dejó su huella de terror allí por donde pasó y cabe afirmar que las mayores cifras de represión de todo el país se dieron precisamente en el recorrido de dichas fuerzas: Cádiz, Sevilla, Huelva, Badajoz, Toledo, Madrid… con hitos de sobra conocidos como los barrios obreros sevillanos, la ruta hacia Almendralejo y Mérida, Badajoz, Talavera de la Reina, Toledo, etc. Era la "columna de la muerte", las fuerzas de choque del ejército lanzadas ahora contra los propios españoles que las mantenían.

La derecha permanente española nunca ha ocultado su agradecimiento a la Legión. No hay duda de que sin el ejército de África todo hubiera sido muy diferente. Se comprende que ahora se opongan a que se elimine la calle dedicada a su fundador, Millán Astray, al que presentan como el padre de los pobres, multiplicados por cierto por ellos mismos con su golpe y su guerra. Millán Astray, antirrepublicano visceral, anduvo fuera de España en numerosas ocasiones desde abril de 1931. El golpe militar le cogió en América, pero sabía lo que se tramaba y partió para España en cuanto supo que Franco andaba comprometido en la sublevación. Rondaba ya los sesenta años y Franco lo colocó al frente de la oficina de propaganda que se abrió en Salamanca.

Desde dicha oficina, a través de la emisora de radio y recorriendo la zona ocupada para pregonar la buena nueva, se convirtió en el cantor de Franco. Pero su pasión por éste  debió llegar a tal extremo que incluso resultó excesivo para los franquistas, que llegado un momento consideraron contraproducente tanto elogio carente de la más mínima medida. Y acabó pasándole lo que a Queipo. Aquello que venía bien en los meses del terror siguientes al golpe, resultaba excesivo cuando ya el triunfo del fascismo estaba asegurado. He aquí varias muestras del pensamiento de Millán:
"España pronto tendrá una victoria y será una merecida victoria fascista. Fascismo, nacionalismo y falangismo son en el fondo la misma cosa".
"Madrileños, españoles: Franco me ordena que en su augusto nombre os diga que ofrece a Madrid el Pan, el Perdón y la Justicia".
"¡Llévanos a la batalla, conducidos por tu genio guerrero, por tu energía, por tu acierto, por tu fortuna! ¡Echemos de nuestro suelo al enemigo! ¡Formemos también nuestro Ejército español! ¡Y tú, puesto al frente, levantarás tu espada victoriosa, mirando a Oriente, y saludarás al «Duce», al «Führer», ya que tú eres el Caudillo!".
"Ellos (los nuestros) saben que en las zonas ocupadas por nosotros la vida es tranquila, que no hay asesinatos, que no hay torturas, que no destrozamos las fábricas y los campos, que no asesinamos a los presos, y saben que al que pide perdón lo perdonamos…".
"¡Cataluña es España y sólo España! (…). Nos batimos: para una España nueva, con paz, con trabajo, con justicia, con amor, con grandeza. Pero una España española".
"Ahora hablo yo, Millán Astray, el que tanto quiere a los humildes".
Son sólo unas muestras sacadas del libro que en 1939 dedicó a Franco, que reunía charlas y discursos varios en torno a su idolatrado "Caudillo". Concluida la guerra Millán siguió su ascenso hasta general honorífico de división, director general de mutilados y procurador en Cortes hasta su muerte en 1954.

Una vez más estamos en lo de siempre. Es comprensible que familiares y seguidores valoren mucho a Millán Astray y respeten su memoria en sus domicilios y sus locales sociales, pero carece de lógica alguna que una sociedad democrática mantenga una calle al militar fascista que fundó la Legión. La inhibición de los partidos que llegaron al poder con la transición, especialmente el PSOE, está en la base de esta indefinición permanente que conduce a que, año tras año, asistamos a la reivindicación de individuos implicados en el brutal golpe militar del 36 y en la larga dictadura. Y siempre el mismo cuento: todos eran benefactores. Yagüe, Queipo, Millán, Franco… ¿Los veremos en los altares? En algún caso ya se adelantó el papa Clemente.

El esperpento se completa con el bochornoso espectáculo montado hace unos días en el pleno del distrito de La Latina, del que informó recientemente Juan Miguel Baquero en este periódico, y de la actitud de la comisión designada por la alcaldesa Carmena y presidida por Francisca Sauquillo Pérez del Arco, que por lo visto escuchará atentamente todas las alegaciones. En este sentido contarán con la experiencia de José Álvarez Junco, presidente de la comisión interministerial que elaboró la "ley de memoria", quien consideró oportuno recibir a Falange como una más de las entidades afectadas por las carencias impuestas por la dictadura.

¿Realmente no existen medios legales que permitan cambiar los nombres de las calles en aplicación de la "ley de memoria" sin tener que soportar esta cadena interminable de alardes por parte de grupos relacionados o simplemente comprensivos con el golpe militar, la represión fascista y la dictadura?

El Ejército, la Guardia Civil o la Policía son ya en buena parte muy distintas de lo que fueron en épocas anteriores, pero ninguna de estas instituciones debe creer que su pasado ya ha sido borrado. Sus objetivos ahora son diferentes, pero su historia, por muchos archivos que hayan sido ocultados y destruidos, es suficientemente conocida como para saber qué hicieron y a quién sirvieron. Lo expresó muy bien Francisco Tomás y Valiente hace ya tiempo: "Nadie tiene mentalidad de revancha, nadie tiene mentalidad de venganza, pero no nos engañemos, nadie tiene mentalidad de olvido".