viernes, 27 de mayo de 2016

La Matanza de Badajoz que sí existió



Gracias al foro Historia en Libertad alojado en la web Desde Mi Campanario, tenemos la oportunidad de escuchar una entrevista realizada por Cadena Ibérica a uno de los autores del libro La Matanza de Badajoz ante los muros de la propaganda, Moisés Domínguez Núñez. La entrevista es con motivo de la presentación de la II parte de dicho libro (Balas de Agosto. Badajoz 1936)

Presentación del libro Balas de agosto. Badajoz 1936 de Fernando de la Iglesia, Francisco Pilo y Moisés Domínguez
El año pasado un servidor tuvo el honor de asistir a la presentación de ese mismo libro, solo que esta vez no se presentaba en formato tradicional y el título era diferente: La columna relámpago. Parece ser que esa denominación no ha debido calar entre los propios autores, no sabemos si es debido a que suena a chiste  llamar "relámpago" a una  columna pseudomilitar de fascinerosos y traidores a la patria que tardó varios meses en viajar desde Andalucía hasta Madrid.

Dice Moisés que la figura de Juan Yagüe Blanco ha sido maltratada por los historiadores de combate; "incompresiblemente, porque solo se han quedado con el tema de la matanza de Badajoz, la supuesta matanza de Badajoz, y no han visto que ese hombre fue un político que también estuvo en contra de Franco (...). Entró al grito de ¡viva la República en Badajoz!, con la bandera republicana...". Aquí tenemos al falangista, ergo fascista, Juan Yagüe Blanco convertido en un republicano y antifranquista. No es ningún secreto el que Yagüe tuvo problemas con Franco por su oposición a la unificación de la Falange con el carlismo, y según Preston, porque el carnicero de Badajoz también había participado en un complot alentado por los nazis para quitarse de en medio a Franco. Los hagiógrafos y mitómanos del franquismo, también alegan que Yagüe se estaba oponiendo a la política de revancha del dictador. Esto huele a mito.

Pero muy fuerte no tuvo que ser ese antifranquismo cuando en el año 1942 Franco lo nombra comandante militar y delegado del Gobierno de Melilla.  También Yagüe asciende a teniente general en julio de 1943 y el 10 de octubre lo hacen responsable de la capitanía general de la VI Región Militar, con sede en Burgos, y de la jefatura del Cuerpo de Ejército de Navarra. Fue ascendido de forma póstuma a capitán general del Ejército, y en 1953 fue creado el Marquesado de San Leonardo de Yagüe, también a título póstumo. Como observaremos el perfil del típico republicano antifranquista.

Continúa Moisés Domínguez charlando muy alegremente con el entrevistador y en esta charla tan amena nos descubre otro mito:
Los historiadores e investigadores se piensan que entraron [las fuerzas de Yagüe en Badajoz] con panzer alemanes y arrasaron Badajoz desde el Barrio de San Roque hasta la puerta de Huelva...
Después de desmontarnos este "extendidísimo" mito entre los investigadores e historiadores de combate. Domínguez nos confirma lo que todos sospechábamos: la columna facinerosa iba escasamente armada sin apenas cobertura de la aviación. La guerra fue "al estilo napoleónico". Pero aquí no acaba la cosa. Según Domínguez "muchos historiadores", ¿cuantos, quienes? afirman categóricamente que las fuerzas que defendían Badajoz contaban con 8.000 hombres, lo cual, según Domínguez, no es cierto. Todo esto lo podemos escuchar hasta el minuto 7, creo que ya tenemos bastante.

Un servidor que se ha leído todo, o casi, de lo que se ha escrito sobre Badajoz en los últimos años, jamás ha leído a ningún autor decir nada sobre panzer alemanes que arrasaron Badajoz desde la barriada de San Roque hasta la mismísima muralla, y mucho menos, que los defensores de Badajoz ascendieran hasta las ocho mil personas.

Por cierto, Yagüe, según nos aclara Domínguez, fue uno de los impulsores de La Blitzkrieg (guerra relámpago) popularizada por los Alemanes durante la II Guerra Mundial. Antes nos había asegurado que lo que practicó Yagüe se parecía más a las guerras napoleónicas. No entendemos nada, Hitler y napoleón en la misma época.

A Moisés Domínguez le gusta mucho usar la definición "historiador de combate", para atacar, de alguna forma, a la historiografía que lleva desde hace años desmontando los mitos del franquismo e investigando la represión franquista. En nuestra humilde opinión creemos que tendría que hacer ejercicio de autocrítica delante de un espejo.

Es imposible el consenso en asuntos de la memoria histórica

La comisión de la (des) memoria histórica

La Iglesia española se niega a retirar una placa franquista, más concretamente, ha sido el obispo de Getafe, Joaquín María López de Andújar, quien  se ha negado a quitar la placa franquista que sobrevive en el Cerro de los Ángeles de la localidad. Aunque sabemos que la Iglesia es una institución jerarquizada. Y ya se sabe: "donde hay patrón no manda marinero".

La Fiscalía del Estado recurre el auto que autoriza la exhumación de dos hermanos fusilados en la Guerra Civil y supuestamente inhumados en el Valle de los Caídos. El recurso no ha sido admitido por presentarse fuera de plazo.

La Asamblea de Madrid con los votos de Ciudadanos y del Partido Popular (pongo énfasis en Ciudadanos para que no pase desapercibido por el lector el hecho de como esta nueva derecha se parece demasiado a la antigua derechona) se niegan, usando las escusas más peregrinas posibles, a la colocación de una placa en la Real Casa de Correos, sede de la Dirección General de Seguridad durante el Franquismo, en homenaje a los represaliados allí durante la dictadura franquista.

En Álava el PP se opuso a que la justicia investigue los crímenes del franquismo cometidos en esa localidad. Afortunadamente la propuesta ha salido adelante y por eso las Juntas Generales y la Diputación alavesa pedirán a los tribunales que hagan justicia.

Esto tan solo son unos pequeños ejemplos: alguien que lleva trabajando muchos años en pro de la memoria histórica, me comentó que en una exhumación de restos de varios represaliados por el franquismo, al día siguiente cuando volvieron a la fosa común, los cráneos habían sido destrozados, por no se sabe quién. En fin, se podría escribir una enciclopedia entera con los desagravios hacia la memoria histórica, y por consiguiente, ataques al fin y al cabo contra las víctimas del franquismo.

Realmente el consenso, o es muy difícil, o prácticamente imposible, por eso la tontorrona de Manuela Carmena ha elegido una Comisión nada heterogénea, y lo más afín posible, o lo que es lo mismo, son todos -más o menos- de la misma cuerda: un cura propuesto por la CEE nada amiga de la MH; un historiador equidistante responsable de que la Ley 52/2007 sea una chapuza monumental, un novelista anti-memoria histórica; otro historiador propuesto por Esperanza Aguirre y partidario de las capillas universitarias, y algún que otro elemento más que no tiene conocimientos sobre MH.

Estos son los efectos del ataque brutal de la prensa del Régimen contra la MH de Carmena; una comisión de la (des) memoria hítórica, como muy bien la ha denominado Rafael Escudero Alday:
Desde este punto de partida, sorprende -aunque ya menos- que la mayor parte de los integrantes de la Comisión tampoco sean personas expertas en temas de memoria histórica. Teresa Arenillas (arquitecta), Octavio Ruiz-Manjón (catedrático emérito de Historia) y Santos Urías (sacerdote) serán expertos en sus respectivos ámbitos profesionales, por supuesto, pero a ninguno se le conoce aportación alguna en temas de memoria histórica. En el caso de los dos últimos, sus nombres llegan a la Comisión de la siguiente forma: el primero, recomendado por Esperanza Aguirre (agárrense, que vienen curvas); y el segundo, a sugerencia del arzobispo de Madrid, Carlos Osoro.
¿Porque pedimos consenso para retirar los nombres de las calles franquistas? Algunos, como el defensor de los DDHH en Venezuela -pero solo los de la oposición- Albert Rivera, nos retrotrae a la "sagrada" Transición. Creo que será la única vez que la derechona, los sociatas, y los comunistoides han estado de acuerdo en todo, Para que esto vuelva a pasar se tendrían que dar ciertas circunstancias: que Franco resucitase, nos jodiera la vida durante otros cuarenta años (con la ayuda del Ejército) y se volviera a morir. Porque si mal no recuerdo, cuando llegaron las mayorías absolutas primero del PSOE y después del PP; consenso, si te he visto no me acuerdo.

Veamos la historia reciente: ni existió consenso en la Ley del Aborto, del Matrimonio Homosexual, Memoria Histórica, Reforma Laboral, Ley Wert, Recortes en Sanidad... ¡Claro! ¿Se acuerdan? En los regímenes totalitarios, los del pensamiento único a la fuerza, van todos a una, como en Fuenteovejuna, sobre todo porque cualquiera era el bonito que se atrevía llevarle la contraria a Franco, o a alguien por el estilo.

En los regímenes democráticos donde hay debate posible, nos encontramos con distintas soluciones para un mismo problema. Los consensos, por tanto, solo concurren en catástrofes, dictaduras o son consecuencia de estas. Sin Franco y su dictadura, no hubiera sido posible aquel famoso acuerdo entre fuerzas políticas antagónicas. Fraga se negaba a que el PC fuera legalizado.

Y así seguimos: la Iglesia (o parte de ella) que no rompe amarras con ese pasado que llevaba bajo palio a Franco; la justicia (o parte de ella) que se niega a transigir con la MH y las víctimas del franquismo; la derecha (la nueva y la vieja) cerrados en banda. ¿Consenso? ¿Qué es eso? Lo de Manuela Carmena es otra cosa. Miedo.

Nueva entrada del blog Badajoz RepublicanoLa Guardia Nacional Bolivariana, unos angelitos al lado de los antidisturbios españoles

http://badajozrepublicano.blogspot.com.es/2016/05/la-guardia-nacional-bolivariana-unos.html

jueves, 26 de mayo de 2016

La memoria histórica de Carmena

Hoy leo en El País que Ganemos no está de acuerdo con la Comisión de Memoria Histórica. Según el diario del Régimen: "Ganemos descalifica la Comisión de Memoria Histórica".

Hay otra forma de titular la noticia. Según El Boletín:

“Ganemos Madrid se adhiere a las críticas emitidas desde los colectivos de Memoria Históricaante la conformación de la Comisión de Memoria Histórica decidida por el Ayuntamiento”, sostiene la plataforma que forma parte de Ahora Madrid y de la que provienen hasta seis concejales del equipo de Gobierno de Manuela Carmena.
“Consideramos decepcionante que no tenga representación ningún colectivo de Memoria Histórica de los que desarrollan su labor en el Estado”,apunta la formación en un comunicado en que califica de “asombroso que sí esté presente, más aún, sobrerepresentada, la Iglesia católica, dado que es público y notorio su explícito alineamiento con el franquismo”, critica. Artículo completo

Rafael Escudero Alday desde La Marea:
Tras una serie de iniciales decisiones apresuradas y contradictorias, el Ayuntamiento de Madrid se ha decidido a crear un Comisionado de la Memoria Histórica. Se trata de una comisión formada por expertos y especialistas en la materia, entre cuyas competencias está la de ofrecer cobertura técnica a la aplicación en Madrid de la conocida como ley de memoria histórica, además del desarrollo de un plan integral de políticas públicas de memoria a ejecutar por el Ayuntamiento. Hace un tiempo se conoció el nombre de la presidenta de la Comisión, Francisca Sauquillo, y ahora ya se sabe el del resto de sus integrantes: José Álvarez Junco, Amelia Valcárcel, Andrés Trapiello, Teresa Arenillas, Octavio Ruiz-Manjón y Santos Urías.

Sorprende que se defina y estructure como una comisión de “expertos” cuando realmente no todos sus miembros lo son en la materia. Empezando por su propia presidenta, Francisca Sauquillo, a la que no se le conoce experiencia en cuestiones relacionadas con la memoria histórica. No tiene publicaciones sobre el tema, ni académicas ni de carácter más divulgativo o periodístico, ni tampoco actuaciones públicas al respecto. Su único mérito sería el de haber sufrido el franquismo en toda su intensidad, pero este es un mérito que cuanto menos comparte con muchas personas en este país que, además, sí han trabajado por la recuperación de la memoria. Artículo completo
Francisco Espinosa Maestre desde Público:
Sin duda, debe ser por el desprecio que siente y por la forma en que ha maltratado en sus escritos al movimiento en pro de la memoria por lo que Trapiello ha sido elegido como uno de los vocales de la comisión que encabeza Francisca Sauquillo, designada a su vez por Manuela Carmena. Nos enteramos el pasado día 29 por El Español. Hay que felicitar a la derecha, ya que una vez más ha conseguido su propósito, en este caso controlar el asunto del callejero y los vestigios franquistas. Asombrados asistimos a la repugnante campaña montada por los medios de derecha y extremaderecha, con El País en cabeza, contra la posibilidad de que la Cátedra de la Memoria Histórica tuviese algo que ver en todo esto. Se mintió, se manipuló y se intoxicó de una manera que recordaba a otras épocas no muy lejanas de este país. Y el colmo fue comprobar cómo la campaña surtía efecto y Carmena y su equipo cedían y se amoldaban a los deseos de los intoxicadores. Estos medios se guían siguiendo la máxima de que el fin justifica los medios. Daba asco observar cómo unos y otros, Trapiello inclusive, se agarraban a las mentiras sembradas mostrándose como los paladines de la ecuanimidad. Artículo completo.