lunes, 20 de octubre de 2014

Amando de Miguel, menestoroso y arruinado

No, no queremos insultar a nadie, y menos a un anciano de 77 años. Amando de Miguel Rodríguez,  el importante sociólogo que ha dicho cosas como: “A la gente en España no le gusta trabajar y además es muy poco productiva". Según contaba en una entrevista en El Mundo, decía que; "Soy un menesteroso, no tengo ni para calefacción", La causa de esta precariedad se debe, según él, a una casa que se construyó en la sierra madrileña que le costó 2 millones de euros. Para el sociólogo esta es la desgracia de los pecadores españoles que vivieron por encima de sus posibilidades. Amando piensa que  levantó una mansión "por encima de mis posibilidades".  "Sí, cometí el error de muchos españoles". ¿El error de muchos Españoles? ¿ Cuantos españoles tienen una casa con  cuatro plantas, dos salones, ascensor, jardín... en lo más alto de lo mejor de Collado Villalba? ¿Cuantos españoles tienen una  señora que limpie su casa una vez a la semana y un guardia de seguridad?

En este blog no nos alegramos de las desgracias de nadie, pero Amando de Miguel se está escudando en la desgracia de los miles de españoles que han sido desahuciados, y que según los neoliberales, vivían por encima de sus posibilidades. Hombre, comprarse una casa con 10 habitaciones en lo más granado de Madrid, no creo que esté al alcance de muchos españoles.

La desgracia de los desahuciados era perder su trabajo y no poder pagar la hipoteca de sus viviendas. El problema de Amando es otro, él posee una pensión de 2.000 euros. Si los miles de desahuciados pudieran haber contado con una renta de 2.000 euros, otro gallo hubiese cantado.

El caso de Amando de Miguel, es el caso de un señor con una notable posición social que le generaba importantes ingresos económicos. Al perder notoriedad disminuyen sus ingresos, y sus escasas actuaciones (prensa, tv, libros, conferencias) dejan de generar el capital suficiente para mantener el nivel de vida que pretendía perpetuar, y que su pensión como profesor de universidad no puede cubrir.

Con una pensión de 2.000 euros se puede vivir bien, en Madrid o en Pernambuco, otra cosa son los delirios de grandeza que nos llevan a creernos el Juan March de la sociología. Hay que tomar ejemplo de la coherencia de Julio Anguita, él dice vivir cómodamente en Madrid con su pensión de 1.800 euros, seguramente tendrá su hipoteca pagada, una preocupación menos.

Vender su fabulosa biblioteca formada por 13.000 libros es el plan de Amando para no ser desahuciado por el banco.

Se nos ocurre una pregunta:¿Qué demonios hace un octogenario pagando una hipoteca millonaria?

Esperando que se le solucionen sus problemas, seguimos muchos más preocupados pot los miles de españoles que no encuentran trabajo y han perdido todas las prestaciones sociales, cuantos de ellos quisieran una pensión como la de Amando.


Entrevista a Amando de Miguel: "Fui de izquierdas y ahora soy de derechas, es un proceso de maduración... La igualdad era el supremo valor para mí en aquel momento, pero transcurrido el tiempo y visto el grado de caciquismo, de corrupción... Para mí el valor principal ahora es la libertad y por eso soy de derechas." Ya claro, en la derecha no hay corrupción ni caciquismo, todos sabemos que el caciquismo en España ha sido siempre muy de izquierdas. Sí hubiese mantenido la coherencia y no se hubiese alejado de esa izquierda de la que ahora reniega, es muy posible que esos delirios de nuevo rico no le hubiesen llevado a querer vivir dentro de esos lujos que ahora no puede mantener.  Amando de Miguel es víctima de esa sociedad que él tanto defiende.

¿Quién es Amando de Miguel en la actualidad? Leamos la opinión de  Eugenio Fernández - Canarias-semanal.org:
El sociólogo Amando de Miguel forma parte de la cohorte de ideólogos de la ultraderecha ibérica que, en los últimos años, han logrado cierta popularidad gracias a sus continúas intervenciones en los medios de comunicación de esta tendencia ideológica.
 De Miguel fue uno de los contertulios habituales de la Cadena Cope en la época en que la emisora de la Conferencia Episcopal alcanzó sus máximos niveles de vehemencia profascista de la mano de Federico Jiménez Losantos y el "historiador" revisionista de la Guerra Civil y prosionistaCésar Vidal. También ha sido colaborador del periodista Carlos Herrera, en Onda Cero,Libertad Digital, el periódico La Gaceta o Intereconomía Televisión.
La pasada semana, el sociólogo visitó Tenerife, con motivo del Día del Auditor 2013, y participó en un debate sobre la crisis en el que compartió mesa con Miguel Sebastián, el ex ministro del Ejecutivo socioliberal de Rodríguez Zapatero. Posteriormente, De Miguel concedió una entrevista al periódico local Diario de Avisos. Sus declaraciones, como cabía esperar, no tuvieron desperdicio.
 "TENEMOS UNA SOCIEDAD HEDONISTA Y SIN ÉTICA DEL ESFUERZO, COMO EN EL IMPERIO ROMANO"
Preguntado acerca de la incidencia del "factor humano" en la crisis económica, De Miguel, sin cortarse un pelo, afirmó que el mayor problema en este sentido es que "a la gente en España no le gusta trabajar". "Tenemos una sociedad hedonista, que por otro lado es lo normal a lo largo de la historia, aunque hubo épocas donde sí hubo más ganas de trabajar, y justamente son las épocas de desarrollo económico de los países. En España ocurrió en la segunda mitad del siglo XX, cuando la gente tenía dos empleos y trabajaba hasta de noche"- dijo.

Por el contrario - y según la particular visión del sociólogo - hoy estaría sucediendo lo mismo que en los tiempos del Imperio Romano, "donde la mitad de los días eran de fiesta". "Si sumamos los festivos, los permisos de maternidad, las bajas por enfermedad, el absentismo laboral, etcétera, nos encontramos con que cada vez hay menos días de trabajo"- afirmó

Obviamente, para Amando de Miguel, las causas de la actual recesión no habría que buscarlas en las propias contradicciones del sistema económico capitalista. Ni siquiera, tal y como sostiene la versión más extendida e interesada sobre la crisis, en "en la falta de regulación de los mercados financieros" y la "avaricia de los banqueros".
Lo que verdaderamente hace que "seamos más pobres" - según De Miguel- es que, acostumbrada a las "subvenciones y las ayudas", la sociedad española carece de una "ética del esfuerzo".
"LA GENTE NO QUIERE IRSE DEL PAÍS PORQUE LE GUSTA ESTAR CERCA DE SUS BARES"
 Al ser interrogado sobre el creciente número de trabajadores que se ven obligados a emigrar por falta de empleo, Amando de Miguel ofreció una respuesta muy poco coherente con el "patriotismo" que parece lógico presuponer a un miembro del Patronato de Honor de la Fundación para la Defensa de la Nación Española.
"A mí me parece bien que se marchen, porque para mí el verdadero desarrollo es el de las personas, no el de los países. Ya ocurrió antes, y los canarios son un claro ejemplo de eso. En Estados Unidos o Venezuela hay gente muy respetada ahora, que llegaron como emigrantes" - espeto a su entrevistador.
 Esta pérdida de la población más joven del Estado que la ministra de Empleo calificara eufemísticamente como "movilidad exterior", sin embargo, estaría siendo lastrada también - según el sociólogo - por el carácter "comodón" de nuestra sociedad.
"Ahora que los viajes son más baratos y menos complejos, se viaja muy poco por trabajo y mucho por turismo. La gente no quiere moverse de sus países, porque quieren estar cerca de sus familias, sus amigos o sus bares de siempre. Pero eso es ocio, no es trabajo ni esfuerzo" -concluyó De Miguel.
 Leyendo y escuchando a Don Amando uno no puede dejar de recordar a aquel aristócrata terrateniente de una película de Berlanga que, con gesto serio y compungido, recriminaba a los campesinos que le servían en régimen cuasi feudal con un castizo: ¡Claro, os entregáis a la molicie…! Y es que, al fin y al cabo, este sigue siendo el mismo cortijo retratado hace 35 años en La Escopeta Nacional.

domingo, 19 de octubre de 2014

Ramón Pérez-Maura, dice ser periodista


Dice el periodista monárquico, Ramón Pérez-Maura, que "(...) es cierto que quien haya filtrado los movimientos de esas tarjetas –¿Bankia?, ¿Frob?, ¿Hacienda?, ¿Economía?– ha perpetrado una de las mayores agresiones al derecho a la vida privada de la Historia de España. Si los más de ochenta beneficiarios recibieron un dinero al que no tenían derecho, reclámeseles; si no tributaron a Hacienda, múlteseles. Pero hacer un escándalo de cuánto se gastaban en el supermercado, en restaurantes o en lugares donde nadie quiere ser visto no es más que una forma de ejecución pública y sumarísima sin derecho a defensa ante un tribunal. A la plebe le excita este tipo de melodrama y la masa jamás emite juicios pausados, razonados, justos (...)". Eso es, que "vivan las caenas". El trabajo y la gran labor del periodismo es mantener a esa "plebe" bien informada, cosa que su diario, ABC, tal vez, no esté acostumbrado.

Si nos hacemos caso de la conservadora RAE., plebe significa: "Clase social más baja". Él, que se apellida Maura y a la vez Pérez, debe de estar entre pinto y valdemoro, pero parece ser que tiene más peso la hidalguía del apellido Maura, que la ordinariez del apellido Pérez. Sino no se entiende. Bromas aparte con el árbol genealógico de personas que nos motivan lo mismo que los libros de Belén Esteban, a un servidor, que pertenece a la "plebe", es decir, a la clase social más baja -clase que aumenta como la espuma-, sí le gusta saber en que se gastan los dineros públicos (dinero que pertenece también a la "plebe") nuestros representantes políticos, representantes votados por la "plebe".

Alberto Recarte
Dentro de los usuarios de las black cards (dinero gratis sin preguntar), había gurús de neoliberalismo que no le hacían ascos al dinero público -dinero de la plebe-. Uno de ellos era el economista neocón, Alberto Recarte, expresidente de Libertad Digital, que se fundió 139.000 euros, con la dichosa tarjetita.

Si periodistas como Pérez-Maura piensan que debe permanecer el derecho a la privacidad, ante el derecho a la información, se equivoca de pleno, ya que estamos hablando de dinero público -dinero de la plebe-. Cuando se trata de dinero plebeyo debiera de haber máximo respeto y máxima transparencia, cosa que  este país no está muy acostumbrado. Estos escándalos pueden sucederse, sin solución de continuidad, debido a la falta de transparencia a la hora de gestionar los recursos de la plebe.

Incluso hasta nos pueden sorprender y decirnos que esas tarjetas eran legales y que sus destinatarios estaban en pleno derecho al hacer uso de ellas. Pero..., ¿era lícito pagar con esas tarjetas bacanales alcohólicas o festines a tutiplén? Gracias sr. Pérez-Maura por sus sesudos análisis, ya sabemos a donde no acudir para que nos informen.

Por cierto, esa " forma de ejecución pública y sumarísima sin derecho a defensa ante un tribunal". no cuenta, no vale para nada, no existe..., la plebe tiene poca memoria, Solo la justicia de verdad puede traer algo de justicia, valga la redundancia. Si los que malversaron los fondos públicos no reciben un castigo judicial, los supuestos malversadores se irán de rositas, como tantas veces, y espetarán el famoso dicho:" qué me quiten lo "bailao".

sábado, 18 de octubre de 2014

A las cosas hay que llamarlas por su nombre.

Algunos políticos y ciertos periodistas, a la hora de referirse a la bandera franquista, lo suelen hacer llamandola bandera pre-constitucional, pero esa bandera es, a la vez, post- constitucional y pre- constitucional. No olvidemos, que la bandera roja y amarilla con el calco del águila de San Juan (o pollo franquista), fue un intervalo entre dos constituciones: la de 1931 y la de 1978. Al llamar a la bandera franquista pre-constitucional nos olvidamos de la constitución de 1931. A veces uno tiene la sensación de que en España solo ha existido  una constitución.

En España hemos tenido varias constituciones (1812, 1834, 1837, 1845, 1869, 1876, 1931 y 1978), por eso sería mejor, y de una vez por todas, dejar de aludir a las constituciones  a la hora de referirnos a ciertos emblemas. Según esta "teoría", a la señera catalana habría que denominarla, también, bandera pre-constitucional, lo mismo pasaría con  la ikurriña vasca. Por esto convendría llamar a las cosas por su nombre.



Esto no es una bandera pre-constitucional, esto es la bandera constitucional de la II República.


Esto tampoco es una bandera pre-constitucional, es una bandera ilegítima y anti-constitucional de la dictadura franquista.


¿Y esto?, pues esto es la bandera del Real Madrid. ¿A qué ningún periodista dice nada de pre-constitucional?  Según la "teoría" del "pre-constitucionalismo" la bandera del Real Madrid debería de ser pre-constitucional.

A ver si de una vez por todas los periodistas y los políticos hablan con propiedad y llaman a las cosas por su nombre. A la bandera del "pollo": bandera franquista. ¿Tanto cuesta?