lunes, 27 de abril de 2015

Venezuela y Podemos, Podemos y Venezuela...


La verdad es que en TV siempre hay poco que ver, por muchos canales que existan. Anoche estuve cabalgando entre el Salvados de Jordi Évole, las entrevistas de Pepa Bueno en Chester, y el Objetivo de Ana Pastor. Entre cuña y cuña de publicidad, el zapping me devolvía a 13 TV, donde de nuevo, y una vez más, cargaban las tintas contra Venezuela, y por supuesto, contra Podemos. La obsesión de Carlos Cuesta y su elenco tertuliano con Venezuela y Podemos empieza a ser enfermiza, casi delirante podríamos decir.

El espectador incauto y poco crítico podrá creerse la sarta de mentiras que nos cuentan sobre la democracia venezolana. Que en Venezuela hay problemas, nadie lo puede esconder, ¿y donde no los hay? Pero la cantidad de mentiras y medias verdades que nos cuentan, no solo en 13 TV, es producto del montaje y la falsificación. No seremos nosotros los que alabaremos a ningún régimen que se encuentra a miles de kilómetros, pero tampoco seremos los que nos hagamos caso de la desinformación a la que nos vemos sometidos por el interés partidista y económico de las oligarquías políticas y financieras.

Entre este desierto de falta de ética y honradez periodística, de vez en cuando, nos encontramos con pequeños oasis en forma de artículos:



“Me daban muchísimo dinero por encontrar pruebas de la vinculación de Podemos y Chávez”


Santiago Donaire es un fotoperiodista jienense de 26 años que lleva tres ejerciendo su profesión en Venezuela para medios nacionales e internacionales


Protesta por la precariedad laboral en el sector periodístico español, los bajos salarios y la falta de expectativas profesionales



Cuando se habla sobre Venezuela en España, todo ha de ser o blanco o negro”. Lo dice Santiago Donaire, un fotoperiodista de Jaén que, empujado por la crisis económica, decidió marcharse hace tres años a la capital del país latinoamericano que más ampollas ha levantado en el panorama político y mediático español de los últimos tiempos. La irrupción de Podemos en todas las encuestas, las criticas del Gobierno y parte de la oposición al ejecutivo dirigido por Nicolás Maduro, las airadas respuestas del presidente venezolano y la compleja situación que vive el país caribeño, han propiciado que, como denuncia Donaire, “la realidad venezolana se presente siempre desde el extremo de la utopía o desde la negatividad”. Una polarización sin matices a la que responde con su labor como fotoperiodista en Caracas, desde donde trabaja para algunas de las principales agencias y medios internacionales.

“A mí me empujaron a salir de España. Yo hice todo lo que me pidieron: las dos carreras, los dos cursos anuales en una escuela de fotografía, aprendí idiomas, viajé, incluso lo intenté por mi cuenta montando una cooperativa de fotoperiodistas freelance”. Como a tantos otros compañeros de carrera y promoción, ni la preparación, ni la experiencia laboral bastaron para que lograra hacerse un hueco en el complicado mundo del fotoperiodismo español. Con alrededor de 12.000 empleos destruidos en el sector de la prensa desde que comenzara la crisis económica en 2008, considera que para él y sus compañeros de profesión se ha convertido en un objetivo imposible trabajar en España. “No es una conclusión pesimista, es realista. Conozco a gente que trabaja como fotógrafo en Madrid para importantes agencias y que no le da ni para vivir”. Una precariedad cuyo origen, denuncia, no está en la falta de recursos económicos: “No me vale lo de que no hay dinero. Claro que lo hay. En Venezuela no manejan los recursos de los que disponen los grandes medios españoles y aún así te pagan dignamente. En España se ha desmantelado todo lo que es el periodismo de estar en la calle, de estar con la gente”. Ahora, en Venezuela, asegura que hasta se puede permitir rechazar trabajos. “Algo que me parece impensable en España. Cuando rechazo a un medio venezolano es porque lo mío se encuadra más en la información internacional. Los de España los he rechazado por el mal pago, falta de pago o ningún pago. Me dicen que un trabajo de dos semanas a lo mejor no me lo pagan, que ya verán si me lo pueden mover”, y añade que, además, “la diferencia de salario es abismal". "Te pueden pagar 700 euros por un trabajo en EEUU por el que en España cobraría 50”.

“Informar sobre Venezuela es una batalla constante”

Espoleado por esta falta de perspectivas profesionales, no dudó en aceptar la oportunidad que surgió cuando le ofrecieron dar clases en Venezuela. “Jamás había pensado en venir a este país, ni tampoco a Sudamérica, pero llegó un punto en el que me dije que en cualquier parte del mundo en la que me ofrecieran algo parecido con lo mío, allí me iría”. Lo que comenzó siendo una opción temporal que apenas habría de prolongarse por tres o cuatro meses, se acabó convirtiendo en una larga estancia que dura ya tres años.

El impacto mediático que causó el fallecimiento del anterior presidente, Hugo Chávez, le permitió abandonar las clases en la universidad para recuperar su vocación como periodista. “Fue un pelotazo informativo, sobre todo para la prensa extranjera. Las agencias, que por los recortes apenas tenían un solo periodista contratado, se vieron desbordadas de trabajo”. Una oportunidad que no solo le abrió las puertas en medios españoles y extranjeros, sino que le ha permitido conocer íntimamente la convulsa realidad del país. “Al principio trabajaba solo dos horas al día. Pero desde que comenzaron las protestas, salía de casa a las siete de la mañana y estaba de vuelta a las doce de la noche”.


Las largas jornadas laborales que ha de afrontar desde la muerte del presidente Chávez ejemplifican bien lo convulso de la situación venezolana. Una situación que, advierte, requiere de un análisis más profundo. “No podemos juzgar tan fácilmente una realidad que está a ocho mil kilómetros de distancia”. Residente en una de las múltiples favelas que cercan Caracas, define su trabajo para algunos medios españoles y europeos como “una batalla constante por no aceptar hablar de lo que te piden, sino intentar contar lo que pasa realmente”. Y en medio de esa batalla, se ha visto envuelto en ofertas rocambolescas que proyectan una larga sombra de duda sobre el compromiso informativo y la ética de ciertos medios españoles. “Me han ofrecido muchísimo dinero por hacer reportajes medio construidos o medio manipulados, por establecer una relación directa entre el Gobierno venezolano y Podemos a partir de pruebas que no existen. Me pusieron cuatro cifras por delante diciendo que si conseguía, rebuscaba, literalmente, me lo dijeron así, 'el papel' que demuestra la financiación ilegal de Podemos por el Gobierno de Venezuela, me daban muchísimo dinero. Es la falta de ética, el infantilismo de pensar que hay un documento que diga: 'Yo, Hugo Chávez, pago tanto a Podemos'".

“Venezuela está mal contada”

La experiencia de Santiago en Venezuela le ha servido para desmontar la imagen común que se repite en los medios españoles sobre el Gobierno chavista. “Venezuela está mal contada. Y hace falta más que nunca retratarla bien. Los chavistas la han contado desde la utopía, y la oposición apoyando a gente muy fea de verdad. Se puede estar de acuerdo o no, pero no se contextualizan las cosas”. Igualmente, asegura que su libertad como periodista no se ha visto coartada. “Mis padres vinieron hace un año y medio e hicieron el ejercicio de comprar siete periódicos nacionales en el aeropuerto, y todos eran de la oposición. Aquí hay 150 canales de televisión y solo cuatro son del Gobierno”.


No obstante, el fotoperiodista jienense evita posicionarse en ninguno de los extremos desde los que se mira a Venezuela, en una lucha de bandos que, asegura, se expresan desde unos “intereses políticos” que acaban presentando una realidad muy contradictoria. “No soy ningún defensor de Nicolás Maduro, si me preguntas que qué pasa con la corrupción o la inseguridad, te diré que ha sido nefasto. Que se ha protegido a grandes magnates políticos que se han vestido con la camiseta del chavismo. Pero también se han construido un millón de viviendas sociales, la educación escolar y universitaria es completamente gratuita y han descendido los niveles de pobreza”. Una opinión que está respaldada por estudios independientes que sitúan a Venezuela en una cómoda posición entre los estados con los desarrollos humanos más altos de la región, sin obviar la cada vez más omnipresente violencia política y común en el país. Una situación para la que Santiago reclama el derecho a retratarla en toda su complejidad: "¿Por qué todo ha de ser blanco o negro?”
En los próximos meses, Santiago tiene previsto no tanto volver a España sino “dejar Venezuela”, ya que espera tener que volver a marcharse a otro país ante la falta de perspectivas que ofrece el panorama laboral español. “Me voy de Venezuela porque es un país muy interesante pero muy reiterativo. Aquí, si no ocurre nada extraordinario, considero que he terminado mi ciclo”. Un ciclo que espera reiniciar en otro destino, donde continuará con su compromiso profesional, haciendo, como hasta ahora, de su cámara el ojo que devuelva a los lectores otra visión del mundo.


jueves, 23 de abril de 2015

Luis Balcarce: "no se puede hacer periodismo de militancia".


Balcarce es redactor jefe de Periodista Digital, un diario del que ya hemos comentado la baja calidad que ofrece a sus lectores. En 2013, Balcarce durante el curso "Prensa y Poder" que se celebró en Aranda de Duero, afirmó que "los periodistas han olvidado la materia prima con la que trabajan, los hechos, y por ello ha dicho que se han ganado a pulso" el descrédito actual, porque no se puede hacer periodismo de militancia". Bien se podría aplicar sus propias palabras.

Alfonso Rojo a parte de poseer la web Periodista Digital, también es dueño de una emisora de radio -R4G- donde Luis Balcarcel le aconseja a Maduro que se quite "ese ridículo chándal" y que se vaya a "hablar con el pajarito".


Entre otras cosas este periodista "no militante" vuelve a afirmar que el chavismo regaló 4.000.000 de euros a Podemos y le manda un mensaje a Maduro "líder supremo bolivariano": "¿Qué hemos hecho para tener que aguantarte, Nicolás?" "¿No te alcanza con haber financiado tus cachorros de Podemos, que encima te atreves a insultarnos?".

Y los españoles, ¿qué hemos hecho los españoles para merecer esta periodismo que es cualquier cosa menos periodismo?

Querido Balcarce, ¿qué tiene de malo el chándal de Maduro?, tal vez si fuese como los que usa Henrique Capriles, marca Adidas, no serían tan ridículos. ¿No?

Henrique Capriles, líder de la extrema derecha venezolana. Con Chándal y a lo loco
A Luis Montoya, "el verdugo" de Podemos también le molan los chándals.

Luis Montoya, diputado de Primero Justicia. también es aficionado al chandalismo ilustrado
Desde España están obsesionados con la democracia venezolana, tanto es así, que Felipe González dice que defenderá a los políticos encarcelados acusados de graves delitos contra el Gobierno de Venezuela. Nicolás Maduro no ha tardado en salir a defenderse atacando a Rajoy y a Felipe González. El ataque no ha sido nada diplomático, por lo que la derecha española se ha ganado un tanto.

Dice Balcarce que, "qué hemos hecho para tener que aguantar a Nicolas Maduro". ¿Le parece poca cosa el ataque continuo de la prensa Española y de varios líderes políticos del panorama nacional? Si se pretende desgastar a Podemos mencionando continuamente a Venezuela, no esperaran que los venezolanos se estén calladitos, aguantando los insultos y las noticias sesgadas de la prensa española.

Proponemos a Felipe González que vaya a defender a la periodista china Gao Yu, de 71 años de edad, encarcelada por la dictadura china. Gao Yu, a sido condenada a 7 años de cárcel por filtrar documentos del partido comunista. También proponemos a la prensa española que realice la misma campaña contra el Gobierno Chino que la que están llevando a cabo contra el Gobierno venezolano. También proponemos a Maduro que deje de charlar con "el pajarito" y que se venga a España a platicar con la niña de Rajoy, antes de que éste le vuelva a subir el IVA de las "chuches".

Y ya que estamos de propuestas, me propongo a mi mismo desengacharme de esta prensa que lo que menos hace es informar. Ningún periodista está libre de la ideología, pero al menos lo que el lector puede hacer es pedir honradez. Y de eso, hoy por hoy, son pocos los periodistas que pueden vanagloriarse de ser honrados.

Capriles, Chávez y Maduro


miércoles, 22 de abril de 2015


Julio Montoya (ultraderechista venezolano) viene a España a echar mierda sobre Podemos. Todo mentira.


Este pasado lunes la prensa nos informaba de que un opositor de la ultraderecha venezolana venía a España a demostrar la financiación ilegal de Podemos a través del chavismo. Por la noche la cadena de los curas -13 TV- entrevistaba en exclusiva a Julio Montoya -que casualidad-. Algunos se las prometían felices. Pero después de ver la entrevista, lo máximo que logramos entender, es que, en efecto, la Fundación CEPS asesoró a la democracia venezolana.

Se hace mucho hincapié en que CEPS es la Fundación de Podemos, desde la propia Fundación informan que no solo gente de Podemos han colaborado con ellos, entre otros colaboradores se encuentran miembros del PSOE, IU o Compromís y gente que no milita en ningún lado.

Asesorar a la democracia venezolana debe ser un execrable crimen para los bienpensantes españoles, no así colaborar o mantener negocios con verdaderas dictaduras. Otro de los crímenes inconfesables es cobrar de la democracia venezolana. Según CEPS:
La Fundación CEPS ha ingresado y gastado en los tres últimos años las siguientes cuantías: 2011 (Ingresos: 442.838,63 euros. Gastos: 625.302,05 euros), 2012 (Ingresos: 778.963,80 euros. Gastos: 639.979,06 euros) y 2013 (Ingresos: 798.059,52 euros. Gastos: 800.172,08 euros).
La Fundación CEPS ha contratado en este período al siguiente número de colaboradores: 2011 (13 personas), 2012 (19 personas) y 2013 (20 personas). Estos colaboradores eran desplazados al exterior para el cumplimiento de dichos fines. Desplazamientos que acarreaban considerables gastos de seguros médicos, alojamientos, desplazamientos internacionales e internos, secretaría y gestión, entre otros.
 La entidad ha destinado los siguientes porcentajes de sus ingresos o rentas al cumplimiento de sus fines propios: en 2011 el 100,00%, en el 2012 se destinó el 98,88% y en 2013 el 100%. No es posible aportar datos respecto al ejercicio 2014 que aún no está cerrado porque ni siquiera se ha iniciado el plazo para la presentación de cuentas.
Toda la información contable es accesible al público. Los profesionales de los medios conocen estos datos, los tienen a su disposición, pero a la vista de los acontecimientos no importan tanto los datos, sino como utilizarlos para algo que nada tiene que ver con la Fundación CEPS y éste creciente interés por ella. Lo que de verdad importa es poner en cuestión la honorabilidad de los dirigentes de PODEMOS, aunque en ese intento se lleven por delante a la Fundación CEPS.
 Desde la Fundación CEPS afirmamos rotundamente: No hay financiación ilegal, ni intento de fraude a las administraciones, ni mal uso de dinero público, ni lujos impropios de una entidad sin ánimo de lucro que se ha hecho a sí misma y que se precia de no haber dependido nunca de partido político alguno. Nuestros colaboradores nunca se han alojado en instalaciones del Country Club como de forma gratuita e infundada afirman medios como el ABC, aún siendo conscientes de que van a tener que rectificar y probar ante un Tribunal.
Lo más grave que venía a demostrar Julio Montoya era la financiación ilegal de Podemos. Bien pues, dejó a todos los tertulianos con un palmo de narices. Ver vídeo:



¿Quién demonios financia estos viajes de la ultraderecha venezolana? ¿Porqué vienen a España a hablar de Podemos?

Pablo Iglesias ha retado a la ultraderecha venezolana a acudir a los tribunales en vez de ir cacareando a la prensa: "acudir a los tribunales y no tanto a la prensa". Manos Limpias denunció a Pablo Iglesias y según el líder de Podemos, el pseudosindicato recibió "un correctivo muy claro" por parte de la fiscalía del Tribunal Supremo al señalar que "ninguna de las acusaciones" que realizó el sindicato tuvo "el más mínimo soporte jurídico".

Según relata Público, la embajada venezolana ha aireado los supuestos trapos sucios de Julio Montoya:
La embajada de Venezuela en España ha censurado la visita del opositor, al que acusan de, precisamente, "enriquecerse mediante la corrupción" y de participar en una "ofensiva mediática contra la democracia venezolana".

"Este diputado se presenta en España para defender a los hoy enjuiciados por su participación en el terrorismo callejero ─en referencia a los líderes opositores encarcelados por promover actos violentos en las protestas del año pasado que se saldaron con 43 muertos─ y la conspiración golpista, para derrocar al gobierno electo en las urnas por las mayorías absoluta de los votos, y pretende dictar cátedra de ética", ha criticado el embajador Mario Isea.

El jefe de la legación venezolana en España ha denunciado, asimismo, que el patrimonio de Montoya, "que ha saltado de izquierdas a derechas, de partido en partido, para mantener cuotas de poder político y económico, es de muy dudosa procedencia". Isea recuerda que la familia del diputado ha protagonizado un "escándalo de corrupción millonaria, cuyos principales autores han sido su esposa ─condenada a prisión─, su hermano y su cuñado".

Por último, el embajador apunta que el opositor "puede dar fe de la eficiencia del sistema judicial venezolano" y apunta que la esposa de Montoya, Ilse Perozo, fue condenada a seis años de prisión, pena rebajada a tres años tras admitir su culpa, y que al final no fue a la cárcel a cambio de presentarse cada 15 días ante un tribunal.