![]() |
| El Petril de Fuente de Cantos |
la noticias corrieron como la pólvora y ya el mismo 18 de julio, aparecen por la localidad grupos armados. Ese mismo día se constituye el Comité Revolucionario del Frente Popular, para organizar la defensa de Fuente de Cantos, que ya contaba con un enemigo interior. Los militares africanistas se sublevaron el 17 de julio produciendo los primeros asesinatos del golpe de Estado. Se empiezan a encerrar a gentes de derechas para que no se sumaran al golpe de Estado. El alcalde de Villar del Rey manifestó...
... El gobernador me ha dicho que detenga, pues a tenor de las leyes constitucionales me convierto en la única autoridad ejecutoria local, a todos los que, a mí criterio por ser de significación de derecha puedan atentar contra el poder establecido, rogándome, eso sí que se les trate a todos con corrección que nuestras leyes dicen para estos casos de emergencia.
Desgraciadamente en muchas localidades extremeñas, se maltrató y en algunos casos se torturó a algunos presos. Y como veremos en este caso, se les asesinó cruelmente. Desde el día 18, en Fuente de Cantos "se ven ya por las calles de Fuente de Cantos grupos de obreros armados con escopetas, pistolas, hachas, marras, palos, etc.". Durante la madrugada del día 19, estos grupos detienen a las personas que más destacaron entre la derechas fuentecenteña, y las retienen en el Ayuntamiento.
Asaltaron algunas casas de derechistas, como la del propietario Juan Márquez que la abrieron a hachazos. También sufrió malos tratos en su detención el farmacéutico Federico García Romero, que sufrió fuertes contusiones por una muchedumbre asalvajada. Manuela Liaño contos que el farmacéutico "fue golpeado con un martillo en la cabeza. El alcalde y el primer teniente de alcalde de la localidad salieron en defensa estas pobre gentes y mediaron para calmar a las fieras. En total detuvieron a 58 personas, "en su mayoría se trataba se trataba de la oligarquías rural de Fuente de Cantos", según Cayetano Ibarra.
Los piqueteros saquearon la casa del juez, de la Notaría, la Comunidad de Labradores y el Juzgado "donde los ganaderos buscaban las denuncias por pastoreo que habían sido archivadas". También se allanaron el "Registro de Propiedad, donde quemaron todos los libros". Se registraban las casas de derechitas, sobre todo buscando armas, " porque este era unos de sus objetivos: desarmar a quienes en un momento dado podían ponerse del lado de la sublevación militar".
Las autoridades civiles, como comenta Cayetano Ibarra "fueron incapaces de controlar la situación. La plaza estaba llena de gente armada dispuesta a todo, la exaltación y los viejos odios hacia quienes eran culpados de los males padecidos desde siglos por la clase obrera tendrían difícil freno. La Guardia Civil permaneció acuartelada e incluso dio consignas a las personas de derechas que aterrorizadas por los acontecimientos llamaron por teléfono a la Guardia Civil". El teniente de la Guardia Civil, jefe de línea, Juan Díaz Alvarado les contestó : "Permaneced en casa no pongáis resistencia".
En pleno verano los más de 50 derechistas que se encontraban retenidos en el Ayuntamiento, tras el calor sofocante de pleno julio en Extremadura, fueron trasladados a la iglesia de la ciudad. Según Cayetano Ibarra, existe una versión "que sostiene que fueron los mismos detenidos quienes solicitaron ser conducidos la templo (...). Parece ser que la intención de las autoridades municipales era detener a un número llevarlos al Ayuntamiento y posteriormente conducirlos a la iglesia, para poder brindarles mejor protección".
Los detenidos en el Ayuntamiento fueron trasladados al mediodía por "la guardia municipal, el alcalde y algunos concejales ayudados por los líderes más destacados". Hay otra versión que dice que los derechistas tenían armas escondidas dentro de la iglesia: "Según algunos informantes los encerrados al ver llegar a la Guardia Civil que había venido al correo hicieron unos disparos para provocar su intervención, cosa que no llegó a producirse (...). Ante los supuestos disparos efectuados desde la iglesia, la gente armada respondería con descargas cerradas y algunos exaltados rociaron la gasolina y le prendieron fuego". Sin embargo Cayetano Ibarra, al igual que un servidor, opina que esta versión es una mera justificación: "No creo resueltamente en esta versión de los hechos montada seguramente para justificar la quema de la iglesia".
La versión que desde la iglesia de Fuente de Cantos se abrió fuego contra los milicianos ya corría durante el golpe de Estado, según se hizo eco Jacques Berthet: "Más terrible fue el episodio de Fuente de Cantos donde una treintena de fascistas estaban refugiados dentro de la iglesia, desde donde disparaban sobre la milicia comunista. (Le Temps)". Ni la milicia era toda comunista ni los detenidos eran todos fascistas (después veremos las víctimas y su militancia política), pero se trata de la jerga periodística de la Guerra Civil.
Existen otros versiones que indican que ya se tenía previsto incendiar la iglesia antes de ser conducidos al templo, sin embargo esta versión, también es tendenciosa porque trata de "Justificar la terribles represiones que tuvieron lugar en Fuente de Cantos a partir del día 5 de agosto y hasta octubre de ese mismo año de 1936 y que va a prolongarse después en aquellos consejos de guerra sumarísimos, donde los acusados eran incapaces de defenderse frente a las acusaciones de haber tomado parte en la quema de la iglesia (...) y como hecho general y definitivo de haber prestado auxilio a la rebelión ".
Sabiendo que se crearon todo tipo de versiones de la quema de la Iglesia, lo único cierto es que el día 19 una masa exaltada prende fuego al edificio religioso "al margen de los criterios de la autoridad municipal y de la mayoría de los líderes del frente popular".
"Cuando se inició el fuego, el pánico se adueñó de los encerrados en la sacristía que veían como el asfixiante humo los envolvía. Se pudieron oír detonaciones producidas por los cócteles molotov "que arrojaban por la otra puerta dentro de la nave de la iglesia". Mientras, también, se disparaba hacia el interior de la Iglesia. La sacristía quedó convertida "en una auténtica cámara de gas".
El resultado de aquel trágico suceso fueron 12 muertos, y "según se desprende de la pormenorizada descripción que nos brindan las autopsias". (...). Los que escapan a las armas de fuego mueren por afixia y las llaman los convierten en una masa amorfa carbonizada". Unos 30 presos consigue salvarse de los tiros y de la asfixia: "Luchando contra el sofocante humo, ya que la cavidad que ocupa dicha escalera hacía efecto de chimenea, consiguen tras un dificultoso acceso llegar a la azotea y se parapetan allí, tratando de evitar los disparos que hacen los escopeteros al advertir desde abajo su presencia en la azotea de la Torre Vieja".
En dicha azotea permanecieron los presos que lograron salvar la vida. "Hasta que las autoridades, ya oscurecido consiguen apaciguar las masas". El alcalde envía de emisario al sacristán José Pereira Salguero para garantizarles que no van a sufrir represalias, "y que bajaran a buscar refugio".
Se trasladan a todos los supervivientes al Ayuntamiento en donde reciben atención médica. Los heridos e intoxicados por el humo del incendio los envían a sus respectivos domicilios. "La noche del diecinueve permanecen detenidos en el Ayuntamiento y al día siguiente, diecinueve de ellos son trasladados a la cárcel".
Que de 58 detenidos en la Iglesia salvaran al vida 46, es muestra clara de que aquel trágico suceso fue obra de unos criminales exaltados ajenos al gobierno local. Si hubiera habido un plan para asesinar a todos los presos, con entrar y pasarlos a todos por las armas y después prenderles fuego asunto resuelto: "Podemos concluir diciendo que la quema de la iglesia de Fuente de Cantos, fue una acción llevada a cabo por elementos exaltados y sin control, ajena a la voluntad de quienes en aquellos momentos ostentaban la autoridad civil o política, pero que por su activismo , notoriedad y liderazgo fueron acusados y muchos de ellos juzgados, condenado y ejecutados (...). La represión, ya lo hemos dicho, se cebó en este pueblo con personas ajenas a todas estas circunstancias al no localizarse tras el cinco de agosto a la mayoría de las personas significadas por su actividad política ya que huyeron a la zona republicana".
![]() |
| Listados Causa General de Fuente de Cantos |
Veamos las víctimas de la iglesia de Fuente de Cantos
- José María Manzano Marín, 46 , comerciante, PRR, disparo
- Francisco Bermejo Rubio, 25, labrador, jefe de Falange, carbonizado
- Manuel Sánchez Boza, 21, empleado, falangista, carbonizado
- Fernando Carrascal Salamanca, 23, estudiante, falangista
- Juan Esteban Pagador, 46, propietario, Acc. Popular, carbonizado
- Andrés García Gómez. 56, viajante, PRR, carbonizado
- Fernando Pagador rosario, 55, jornalero, Acc. Popular, carbonizado
- Manuel Iglesias González, 44 empleado, PRR, carbonizado
- Luis Ibarra Pérez, 49 labrador, PRR, carbonizado
- Antonio Díaz Lancharro, 32, comerciante, apolítico, carbonizado
- Manuel Macías Tomás, 51, industrial, PRR, congestión pulmonar
- Francisco Álvarez Rojas, 49, jornalero, PRR, disparo
Todas las citas están tomadas del libro de Cayetano Ibarra, La otra mitad de la historia que bo nos contaron. Premio Arturo Barea 2004














%20(1).jpg)