Seguimos con el último libro de Francisco Pilo Ortiz, Mitos sobre lo sucedido en Badajoz en agosto de 1936. El autor está plenamente convencido de que, en efecto, en Badajoz se asesinó (no lo pueden negar gracias a René Bru que grabó imágenes en el cementerio y en las paredes de dicho camposanto). Lo único que hacen es minimizar el número de represaliados.
Hace más de dos décadas Pilo escribió un pequeño libro muy interesante, en donde se recogía el testimonio de un hombre que estuvo llevando muertos de la plaza de toros al cementerio. En 2010, en el libro La matanza de Badajoz ante los muros de la propaganda, Pilo junto a Domínguez y De la Iglesia, volvían a incluir el mismo testimonio, porque era de bastante interés. Recientemente por las RR. SS., Pilo dijo que el testimonio no era fiable porque se emborrachó. Como esa escusa era y es muy peregrina, no podía darse cuenta 20 años después de que su testigo estaba borracho, porque lo lógico es percatarse in situ. Ahora nos vuelve a dar otra nueva versión...
... Cuando allá por el año 2002, estaba investigando para escribir el que fue mi segundo libro, titulado LA REPRESIÓN EN BADAJOZ, una de las personas con las que hablé fue con un empleado municipal de aquellas fechas, que era conductor de unas de las camionetas del Ayuntamiento. ya de edad avanzada. Según él, dos falangistas fueron a buscarlo a su casa sobres las tres y media o cuatro de la madrugada, diciéndole que tenía que acompañarlos porque "había faena". Aquel hombre manifestó que se dirigió a la plaza de toros para recoger los cadáveres y llevarlos al cementerio. Dando varios viajes. Yo, por aquel entonces estaba comenzando a escribir sobre un tema tan complicado, como es la guerra civil y me lo creí, pero más tarde seguí investigando y comprendí que si me dijo que había ido a la plaza de toros se debió a que él pensaba que es lo que quería escuchar y escribir, cuando en realidad se estaba refiriendo a la plaza de España. Mitos sobre lo sucedido en Badajoz en agosto de 1936, Pág.. 71
No sabe ni lo que ha escrito, ni donde lo ha hecho, ni en la fecha que publicó sus primeros libros. El testimonio sale en la obra Ellos lo vivieron, Y no en La Represión en Badajoz; y fue publicado en 2001. El testimonio no era el conductor como ahora dice Francisco Pilo, sino el ayudante del conductor...
... Los fusilamientos comenzaron el día 15 hacia las cuatro de la mañana. Una persona, testigo presencial a la que ya se hizo referencia como ayudante de conductor, tuvo el gesto de relatarme lo que vio. Ellos lo vivieron, Pág. 151.
Dice Pilo, que entre las tres y media y las cuatro fueron a buscarle dos falangistas. Veamos la hora y quienes fueron a buscarle, y no, no fueron a buscarle dos falangistas...
... A mí vinieron a buscarme a eso de las tres de la mañana llamando fuertemente a la puerta. Mi mujer empezó a gritar creyendo que me llevaban detenido y yo no había hecho nada. Desde fuera me dijeron que eran guardias civiles y que no me asustara y que venían a por mí porque había trabajo.
(...) Andando nos fuimos a casa del (aquí nombra por un apodo por el que era conocido el conductor de la camioneta del Ayuntamiento).
(...) Uno de los civiles dijo que cogiera el camión que tenía en un corral y que nos teníamos que ir a la plaza de toros. Así nos fuimos para allá, el conductor y yo, y los dos civiles en la plataforma. Ibidem, Pág. 142
Vemos como va cambiando de versión, intentando amoldar el testimonio de tal forma que incomode los menos posible. Ya no estaba borracho, sino que estaba contando lo que Pilo quería escuchar. Seguro que Pilo le dijo, oye, me tienes que contar algo que a mí me guste. Un amigo, alucinando con los cambios de versión de Pilo, me ha comentado: "En el libro este, al testigo de la plaza de toros, al que transportó los cadáveres, lo pone ya de conductor y que le dijo lo de la plaza de toros , según Pilo, claro, porque eso es lo que él quería que le contara. Alucinante". Efectivamente alucinante. Esta segunda excusa de Francisco Pilo para negar que en la plaza de toros no se fusiló es todavía más patética.
En La matanza de Badajoz ante los muros de la propaganda, en la página 176, nos muestran un testimonio curioso: "Máximo Sanz que se encontraba el día 14 en Badajoz, contó "entre la plaza de Sanjuan y Vicente Barrantes 86 cadáveres". Este testimonio lo consiguen de una carta publicada en el Diario de León, el día 25 y que el autor le remitió a su familia el 15 de agosto. La ciudad de León cayó bajo el control del bando sublevado al inicio de la Guerra Civil española, tras el pronunciamiento militar del 20 de julio de 1936 liderado por el general Carlos Bosch, gobernador militar. Entonces podemos poner en cuarentena dicho testimonio, ¿Para qué lo iban a publicar? ¿Acaso para minimizar la matanza de Badajoz?
Pilo vuelve a tirar del mismo testimonio...
... La única referencia de esto lo tenemos en lo que manifestó Máximo Sanz:
Solo entre la plaza de San Juan y la calle Vicente Barrantes hay 86 cadáveres.El pasó por allí poco después de la siete de la mañana, una vez que levantó el toque de queda. Mitos sobre lo sucedido en Badajoz en agosto de 1936, Pág. 70
Y sobre los crímenes de Fuente de Cantos. Pilo ya tiene a los responsables...
... Un ejemplo de lo pronto que empezaron los asesinatos lo encontramos en la extremeña localidad de fuente de Cantos, a 80 kilómetros al sur de Badajoz donde el día 19 de julio, el PSOE, que es quien gobernaba el Pueblo, asesinó a 12 personas algunas de ellas quemadas vivas, como después sucedió en Almendralejo". Ibidem, Pág. 67
En la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Granada de Fuente de Cantos encerraron a 58 personas. Unos malnacidos prendieron fuego a la iglesia y la tirotearon, 12 personas perdieron la vida: 2 por disparo, 1 por congestión pulmonar y 9 carbonizados. Sabemos lo de la congestión pulmonar porque se realizaron autopsias. El encargado de dichas autopsias fue el doctor Don Feliz Capote Gómez auxiliado por dos doctores más.
El resto de los encarcelados, 46, salvaron la vida. Los que no murieron fue gracias a que consiguieron refugiarse en la azotea escapando así del fuego y de los disparos de los escopeteros. Varias horas estuvieron allí guarecidos hasta que las autoridades lograron apaciguar las masas. Para convencerlos de que su vida ya no corría peligro mandaron como mediador al sacristán José Perera Salguero. Los que lograron sobrevivir fueron trasladados al Ayuntamiento y los médicos atendieron in situ a los heridos. Los heridos e intoxicados por el humo del incendio son trasladados a casa.
Toda la noche del 19 permanecieron detenidos en el Ayuntamiento. Y la día siguiente 19 de ellos son trasladados a la cárcel. Hasta el día 5 que la columna de la muerte toma Fuente de Cantos se sigue deteniendo a derechistas, alguno de ellos reciben amenazas pero no se asesina a nadie más. Fue precisamente el PSOE el que calmó a las masas para que las cosas no fueran a mayores.
Una vez que los golpistas entran en Fuente de Cantos es cuando comienza la auténtica masacre, asesinaron en esta localidad extremeña a 336 hasta el final de la guerra. Pero los asesinatos comienzan el 17 de julio en Ceuta y Melilla y en el protectorado, donde los golpistas asesinaron a 768 personas y los "rojos" a nadie.
Francisco Pilo se cree como su amigo Moisés Domínguez que han sentado cátedra. Uno de los primeros historiadores en investigar el papel de la prensa portuguesa en la Guerra Civil española, es Alberto Pena Rodríguez, con su libro El gran aliado de Franco: Portugal y la guerra civil española, editado en 1998. O sea, que los historiadores ya sabían que entraron más periodistas, sobre todo de Portugal...
... Según Alberto Pena, otro de los periodistas portugueses que informaron crudamente sobre Badajoz fue Jorge Simões, del Diário da Manha, quien en su crónica el día 16 escribe:
Vienen amarrados con cuerdas unos a otros, en sucesivas tandas, cientos de marxistas. La Guardia Civil los identifica y aquellos que habían sido apresados por equivocación seguían para sus casas. Dicen que hasta ahora abra 1.300 muertos.La columna de la muerte, Pág. 209
Francisco Espinosa también cita a Mario Pires, y en las notas aclara que: "Los propios periodistas portugueses se verían en la obligación en los días siguientes de minimizar la matanza, asegurando que lejos de cualquier exageración se mantenía en las normas habituales de justicia militar".
Jacques Berthet escribió que "aproximadamente 1.200 personas han sido fusiladas bajo la acusación de resistencia armada o crímenes serios. Los arrestos y las ejecuciones en masa continúan en la plaza de toros". A lo que Pilo le contesta...
...Nadie sabe de dónde sacó Jacques Berthet esa cifra de 1.200 personas fusiladas; además, no aclara donde fueron fusilados y, por si fuera poco, da a entender que esos 1.200 fusilados eran otros diferentes a los que según él estaban ejecutado en masa en la plaza de toros. Pág. 48.
Tampoco nadie sabe de donde sacó la cifra de 1.300 (100 más que Berthet) que ofreció Jorge Simoes el día 16, el mismo día del artículo de Jacques Berthet. Pero Mario Neves ya dijo quienes eran los informantes: "las autoridades son las primeras en divulgar que las ejecuciones son muy numerosas para que se pueda apreciar la inflexibilidad de su justicia" Este es el artículo remitido por Neves el 17 de agosto. Artículo que no dejaba en buen lugar a los golpistas al relatar lo que vio en el cementerio. Por eso se lo censuraron, y no por...
... ¿iba el periódico a publicar un artículo de un periodista sin mucha experiencia en el que reflejan sus sentimientos personales? Definitivamente la respuesta es no, porque eso haría que perdiera espectadores?
(...) ¿Se imaginan a un corresponsal de cualquier medio de comunicación en la actualidad que, por ejemplo sea un enviado especial a Ucrania o a Palestina diciendo que se tiene que ir de allí, que no soporta la visión de los cadáveres...? (...) duraría en el puesto lo que una papelina de cocaína en el Congreso. Pág. 90
Neves estaba contando con toda crudeza lo que vieron sus ojos. Como este artículo del día 16 donde está ofreciendo igualmente sentimientos personales: "Hoy he vuelto a Badajoz, no porque sintiera nostalgia del espectáculo de ayer, sino porque debía haber muchas cosas que observar en la ciudad ocupada por los rebeldes". Lo que ocurre es que seguidamente no cuenta nada escabroso. Y poner ejemplo a la prensa de hoy, donde en multitud de ocasiones se mezcla información con opinión, es lamentable, como lamentable es el comentario de la cocaína en el Congreso de los diputados.
Los portugueses preferían contar mentiras como esta: "El impresionante espectáculo de las familias que huyen del terror marxista"...
... La nota más impresionante de la tragedia que está desarrollándose en Badajoz, es el éxodo de la población, que en su mayoría acampa en el puesto de Caya, pasando el día sin comer y careciendo de todo recurso. Prefieren todo esto a soportar el terror marxista que impera en Badajoz. Pág. 345
La gente salió huyendo a Portugal por miedo a los bombardeos y a la batalla que se iba a generar. De 450 presos que hubo encerrados en Badajoz, no asesinaron a ninguno. Y solo murieron por la represión republicana 11 personas. Es muy fácil entender porque censuraron a Neves. Y no es por lo que se ha inventado Francisco Pilo. Muchos huidos regresaron a sus hogares, y otros muchos se negaron a regresar siendo protegidos por el teniente Seixas: "El “Schindler portugués” que salvó a centenares de republicanos españoles arriesgando su vida"...
... El teniente Seixas creó campos de refugiados en la frontera lusa acogiendo a 1.020 españoles a espaldas del Gobierno portugués
1.020 los refugiados contabilizados por la suma de los distintos campos de refugiados frente a los datos oficiales del Gobierno portugués que creían que eran 616. Por ello las autoridades portuguesas acusaron a Seixa de traición y fue encarcelado durante 60 días en una fortaleza en Elvas así como se le suspendió de su cargo. Años después se le readmitió y destinado como comandante de sección a Sines. El Plural...👈
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