Exterminicista


La primera vez que lei la palabra exterminicista fuen en el libro Matar, Purgar, Sanar de Javier Gómez Calvo, neologismo que a su vez parece tomar de otros historiadores como Julius Ruiz. ¿Qué sería entonces un exterminicista? Según estos historiadores la persona que se abona a la tesis por la cual se afirma que Franco provocó un exterminio calculado (genocidio). Pero analicemos la palabra en si.

¿Qué es un ismo? Según la RAE:
ismo.Del lat. -ismus, y este del gr. -ισμός -ismós.
1. suf. Forma sustantivos que suelen significar 'doctrina', 'sistema', 'escuela' o 'movimiento'. Socialismo, platonismo, impresionismo.
2. suf. Forma sustantivos que significan 'actitud', 'tendencia' o 'cualidad'. Egoísmo, individualismo, puritanismo.
3. suf. Forma sustantivos que designan actividades deportivas. Atletismo, alpinismo.
4. suf. Forma sustantivos que designan términos científicos. Tropismo, astigmatismo.
El exterminismo no es pues una doctrina - opinar que Franco fue un genocida no tiene la categoría de doctrina-, ni un sistema, escuela o movimiento. ¿Sería acaso una cualidad, tendencia o actitud? Más adelante lo veremos. Y por supuesto las acepciónes 3ª y 4ª se alejan tomalmente de la definición que pretendemos buscar.

Es obvio que los autores o el autor de este neologismo quiere o quieren pretender ampararse en la 1ª acepción (doctrina) pero sería demasiado contundente y es posible que se aleje de la realidad. Nosotros vemos que la palabra exterminicista sería más aplicable a la 2ª acepción: actitud o cualidad, por lo que se puede afirmar que la palabra exterminicista sería aplicable a Franco que fue partidario del exterminio. Quién realmente fue un exterminicista fue Franco.

Dejando de un lado las disquisiciones terminológicas (todo esto es muy interpretable), estas "nuevas" palabras salidas del taller del historiador se usan con el ánimo de descalificar a otros historiadores con los que no se está de acuerdo. Tenemos otros ejemplos: historiador militante o historiador de combate.

Un historiador "militante" debiera de ser el historiador que bajo las directrices de un carnet político reinterpretaría la historia a conveniencia de la ideología partidista para usar la historia como arma política. El historiador de combate  podría ser el que usa la historia como arma arrojadiza, algo parecido al historiador militante.

Quienes suelen usar estas acepciones suelen ser los equidistantes (militante) y los neofranquistas (de combate). En realidad todo historiador tiene su propia ideología por lo que es una tremenda estupidez acusar a nadie de militante (siempre el militante es el otro). Y precisamente los más combatientes y pseudorevisionistas son los investigadores neofranquistas.

En la nueva hornada de historiadores ya no se puede hablar de genocidio, a lo sumo de prácticas genocidas, ni de fascismo, sino de fascistización: y así seguimos, con las medias tintas y con la amplia gama de grises que parecen existir. Tenemos grises para todos los gustos.


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