La justicia española, el azar y la Memoria Histórica

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 14 de Madrid ha fallado contra la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios y ha dado la razón al Ayuntamiento de Madrid en el cambio de nombres de las calles de Millán Astray, General Yagüe y General García Escámez.


En una sentencia fechada el pasado 15 de junio firmada por el magistrado Alfonso Villlagómez Cebrían, el Juzgado atiende a los planteamientos del Ayuntamiento, que enmarcó el cambio de nombres en la Ley de Memoria Histórica y en la ordenanza reguladora de la denominación y rotulación de espacios urbanos.

Los recurrentes aducían una "indebida aplicación de la Ley de Memoria Histórica". La sentencia destaca que "existen datos suficientemente documentados en el procedimiento que involucran a los generales rotulados en la calles con la contienda y en la sustentación del régimen político surgido de la guerra civil", como fue "constatado por el Comisionado de la Memoria Histórica del Ayuntamiento de Madrid, cuya compatibilidad o capacidad de los mismos para determinar lo procedente en el expediente administrativo sobre el cambio de nombre de las calles dedicadas a los generales Millán Astray, García Escamez y Yagüe".

El juzgado considera que el expediente administrativo no adolece de vicio alguno en la motivación, con propuestas correctamente documentadas por el Comisionado. "Los acuerdos impugnados se encuentran ajustados al ordenamiento jurídico", recoge el texto. El juzgado condena al demandante a la imposición de costes en un máximo de mil euros. Contra la resolución cabe recurso de apelación. Público.

Está claro que sí seguimos los mismos plantemientos de la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 14 de Madrid, San Leonardo de Yagüe o Guadiana del Caudillo están incumpliendo la Ley. Tambien la calle del golpista Asensio Cabanillas debería haber sido retirada y así podíamos criticar algunas sentencias más a favor del franquismo.


También está claro que dependiendo del juez o jueza que administre justicia sobre la Memoria Histórica, la sentencia final es imprevisible. La sentencias favorables a mantener las calles de los golpistas o de los que apoyaron a los golpistas, como es el caso de Millán Astray, no dice nada en favor de los jueces que las dictan.




Aquí tenemos a Esperanza Aguirre defendiendo a Millán Astray, no es importante lo que dice si no lo que calla. Obvia decir como colaboró el novio de la muerte con Franco durante la Guerra Civil. No nos extrañemos, el PP tiene de liberal lo que yo de obispo.

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