A continuación tengo el placer de dejaros con otro excelente artículo de nuestro colaborador Antonio Alfonso Hernández
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PLAZA DE TOROS DE BADAJOZ
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Hay quien se atreve decir que la
guerra de la propaganda la ganaron los
republicanos, cuando en realidad la ganaron los fascistas. Lo ocurrido en
Badajoz es buena prueba de ello., pues de un tiempo a esta parte existe un
determinado tipo de investigadores que todo lo ponen en tela de juicio. Los
revisionistas no sólo minimizan hasta extremos verdaderamente alarmantes la
represión ejercida por los fascistas en la ciudad, sino que se atreven a
decirnos que en la plaza de toros no se fusiló a nadie. La argumentación es
bastante tramposa, nos dicen, ¿Dónde están los documentos que prueban que en
este lugar se fusiló? Juegan con ventaja, pues saben que sus adorados golpistas
se encargaron de destruir toda la documentación. Por tanto desprecian tanto los
testimonios orales como los escritos, salvo cuando les interesa. Veamos sólo
dos ejemplos
El testimonio de Puigdengolas a
través de sus memorias, les sirve para afirmar que la ciudad dispuso de un
número escaso de defensores El artículo de Mario Neves correspondiente al día
16 de Agosto, lo han convertido en la prueba irrefutable de que entre muertos
en combate y represaliados no murieron más de 450 personas y así podríamos
seguir. En resumen, nos vienen a decir que los testimonios no sirven cuando los
utilizan ellos.
Por otra parte, le suelen dar
credibilidad a los artículos de los periodistas portugueses, pero no a lo que
escribieron los franceses Jacques Berthet y Marcel Dany y otros de distintas
nacionalidades. No parecen tener en cuenta que mientras estos eran ciudadanos
de países libres, donde existía plena libertad para narrar lo ocurrido, en
cambio aquellos procedían de un país donde se censuraban los textos de los
periodistas. Claro que ellos inmediatamente te argumentan, que los Berthet y
compañía eran propagandistas del marxismo.
En realidad ¿ Cuantos testigos de
los hechos necesitan para dar credibilidad a que en la plaza de toros se
fusilaron a muchos inocentes?
Si hacemos un poco de
recapitulación, hay que tener en cuenta
que el principal propagador de la
delirante idea de que en la Plaza de Toros de Badajoz no se fusiló a nadie, es el mismo que hace
escasos meses nos sorprendió a todos con la descabellada teoría de que en este
lugar tan sólo se fusiló una noche y que el resto de los fusilamientos los
realizaron en un lugar cercano. Esto tenía un gran inconveniente, ¿Cómo
explicar entonces la presencia de los dos cadáveres en el coso? Pero resolvió el escollo con cierta audacia, aclarando que los habrían fusilado aparte del
resto cuando estos ya habían sido trasladados al cementerio. Dediqué por
entonces un artículo para desmontar esta nueva falsedad que con los datos que aporté, creo que quedó
suficientemente aclarado que en realidad se trataba de víctimas de los
bombardeos. Esto es un poco lo que viene a reconocer a estas alturas, este
señor.
Como los dos cadáveres de la
plaza de toros le estorbaban para sus interesantes conclusiones, ahora nos sale
con una nueva teoría. Según él en la plaza de toros no se fusiló, sino en sus cercanías, que sitúa a unos trescientos
metros, concretamente en los fosos del cuartel de la bomba. Nuevamente se mete
en un nuevo charco del que luego le cuesta mucho salir. ¿Cómo explicar que los
fascistas se tomaran la molestia de trasladar a los presos a una distancia de 300 metros para fusilarlos?, si la Plaza de
Toros reunía las condiciones necesarias
para tal menester.
Luego desliza como quien no quiere la cosa, la posibilidad de que no se pudieron
realizar allí por existir bombas sin explotar de los bombardeos del día 14 de
Agosto.
Si analizamos la explicación que
le dio a este señor, el ayudante del
conductor de la camioneta que trasladaba los fusilados desde la Plaza de Toros
hasta el cementerio, nos daremos cuenta que este hombre le dijo, que según se entraba a la plaza a mano
izquierda se encontraban los cuerpos de los asesinados. Debe entenderse por
tanto, que los rebeldes encontraron un
lugar lo suficientemente despejado y amplio para realizar los asesinatos. Esta
zona sería la que quedó libre de los bombardeos. Como bien dice Juan Antonio
Cortés, la no retirada de los cadáveres podría guardar relación con la
posibilidad de que las bombas se pudieran encontrar –en el caso de que las
hubiera- sólo en ese perímetro.
En cualquier caso, estos
revisionistas tendrían que explicarnos
¿Cómo es posible que tantas personas de ambos bandos hayan mentido
durante todos estos años? El mismo en uno de sus libros aportó dos testimonios,
el ayudante del conductor de la camioneta y el Sr. Ramírez Moreno que estuvo
preso en este lugar. Pero existen muchos testimonios más.
Por ejemplo, tenemos nada menos que el del
jefe local de Falange en Badajoz por aquellas fechas, Agustín Carande Uribe.
“Sobre
esto puedo decir que se ha exagerado el tema de la represión. Por ejemplo se ha
exagerado mucho sobre lo que pasó en la plaza de toros. De los fusilados de
allí, no recuerdo cifras exactas, pero exclusivamente cayeron los que fueron
encontrados con armas en la mano y, desde luego, fueron bastantes menos de mil,
ni siquiera llegaron a cientos”(LA GUERRA CIVIL EN EXTREMADURA, 1936-1986. Juan García Pérez, Fernando
Sánchez Marroyo. Diario Hoy.pag 68)
Es decir, uno de los
protagonistas de la represión llevada a cabo en Badajoz admitía sin mayores
problemas el lugar donde los ejecutaron. Se puede entender por otra parte, que
minimizara la represión cuando dice “ni siquiera llegaron a cientos”, pero,
¿Qué interés podía tener en mentir sobre
el lugar donde los asesinaron?
En parte, los revisionistas han
reforzado su hipótesis de negar la matanza en La Plaza de Toros, valiéndose de
las crónicas de Mario Neves, de los días 15 y 16 de Agosto. Ya he explicado las
condiciones en las que trabajaba el portugués, pero no han dado ninguna
credibilidad a lo que expresó bastantes años después cuando se sentía
completamente libre a la hora de expresar sus opiniones. Esto que transcribo a
continuación está en Internet y cualquiera puede comprobar la autenticidad de
estas declaraciones que hizo a Granada Televisión en 1982.
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MARIO NEVES
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“Bajaron
por la calle desde la catedral hasta la plaza de toros. Cuando llegué allí vi
que ya había muchos prisioneros dentro de la plaza. La mayoría de los
prisioneros estaban encerrados en los toriles donde solían entrar los toros,
los sacaron y los condujeron al centro de la plaza, en donde los fusilaron. Los
mataban en pequeños grupos, cargaban sus cadáveres en camiones y carretas y los
llevaban al cementerio en donde los apilaban en filas”.
Esto no tiene nada que ver con lo
que escribió en las crónicas, donde”
comprobó” in situ que los rumores que procedían de Elvas sobre las ejecuciones
en la plaza de toros eran infundados. Entonces, ¿Cuándo dijo la verdad? Los
revisionistas lo tienen claro. Faltaría más. En cualquier caso, ante lo
expresado por el portugués en aquellas fechas, cabe contraponer lo que
escribieron Jacques Berthet y Marcel Dany que si confirmaron el lugar donde
se estaba practicando la gran matanza. Quiero aclarar que el periodista portugués
pudo perfectamente ser engañado por los golpistas, de tal forma que se limitó a
escribir con arreglo a lo que le dijeron o bien podría haber ocurrido, que él
no encontrase nada que le hiciera pensar que allí se estaba asesinando
impunemente. El hecho de que al día
siguiente encontrase los dos mismos cadáveres le pudo llevar a esta idea.
Asimismo contamos con el revelador libro de Antonio Bahamonde, Un año con Queipo, donde aparecen datos de interés sobre el tema que estoy
tratando . Como todos sabréis este señor fue delegado de propaganda de Queipo
de Llano, cargo que ocupó durante más de un año. Se movió con mucha frecuencia
por las localidades que componían la 2ª División, entre ellas la provincia de
Badajoz. En estos viajes observó la cruda realidad de la represión fascista, lo
que le llevó a denunciarlo en este libro.
En uno de sus viajes a Lisboa y
mientras cenaba en un restaurante, entabló conversación con los señores Mouro y Eurico Serra, miembros de la policía
portuguesa.. Este último le comentó
“Ahora
nosotros no vamos a Badajoz más que una o dos veces por semana, y hay semanas
que no hacemos ningún viaje; pero los primeros meses del movimiento íbamos
todas las noches a llevar el camión de la carne (textual) a Badajoz. Nos
dirigíamos directamente a la Plaza de Toros donde se fusilaba. Muchas veces lo
he presenciado” (…) “ Pocas veces nos equivocábamos. Todos los que no poseían
documentación “ nacionalista”, los llevábamos a Badajoz” (…) “ Serra y Mouro
estaban de acuerdo en que los españoles enviados a Badajoz pasaban de CINCO MIL
“. (UN AÑO CON QUEIPO. Antonio
Bahamonde. pag. 204 y 205)
Así podría continuar dando interminables
testimonios de personas que confirman plenamente la matanza que se perpetró en
La Plaza de Toros. Pero me temo que todos estos datos les trae al fresco a los
revisionistas. Ellos van a lo suyo, es decir, a manchar continuamente la verdad con hipótesis
descabelladas sin aportar la más mínima prueba.
ANTONIO ALFONSO HERNÁNDEZ
13 de Junio de 2012










