domingo, 1 de noviembre de 2026

El caso de Rafael Lemus: juegos políticos en las elecciones próximas

 


Entre el PP y Vox pueden tener dos mayorías absolutas en el Congreso y en el Senado. El Senado tiene poco poder, o ninguno legislativo, pero sirve por ejemplo para crear comisiones de investigación (que se usan como propaganda más que nada) y también eligen al Tribunal Constitucional, que si no es Poder Judicial (pues no juzga) si garantiza que sentencias y normas sean constitucionales, por eso el PP de Rajoy llevó la Ley del Aborto o del matrimonio igualitario al Constitucional.

La jugada de las derechas es controlar el Supremo y la Audiencia Nacional (que ya lo controlan) y pasar a tener mayoría conservadora de la misma manera en el Tribunal Constitucional. Con una mayoría en el Senado, cambiarían el color del TC. Ha de saber el ciudadano que la renovación del TC el PP la lleva bloqueada hace un año: "El PP culmina un año de bloqueo a la renovación del Constitucional" (elDiario.es...👈). Esa es la táctica para que los tribunales sean de derechas. El CGPJ también se ha llevado años sin renovarse porque el PP lo bloqueaba: "El PP ha controlado la Justicia 22 de los últimos 27 años gracias a los bloqueos del Poder Judicial" (elDiario.es...👈). Y esta justicia tan derechas provoca todos los esperpentos judiciales a los que estamos asistiendo en la última quincena del siglo.

Para evitar que el TC, caiga en manos de las derechas (PP y Vox), el PSOE se ha aliado con el Frente Amplio. Si consiguen parar la la derecha al menos en el Senado, algo saldremos ganando las personas progresistas. En EE. UU. es el presidente es quien elige a los jueces de los altos tribunales, así que allí no hay debates. Hoy el Tribunal Supremo es de mayoría conservadora porque Trump ha colado en ese alto órgano judicial a jueces muy conservadores, y además muy jóvenes, por lo que hay tribunal derechista para rato: "Trump elige a un férreo conservador como juez vitalicio del Supremo para inclinar el tribunal hacia la derecha durante décadas" (La Sexta...👈). La política se juega en todos los frentes.

En 2022, "El Tribunal Supremo deroga el derecho al aborto en Estados Unidos"...

... Una mayoría de seis jueces contra tres decide tumbar el precedente de ‘Roe contra Wade’, fallo que, en 1973, convirtió en constitucional la interrupción voluntaria del embarazo. Su protección queda ahora en manos de cada uno de los 50 Estados. El País...👈

En EE. UU., por ejemplo, con un bipartidismo férreo y un sistema que no permite a otros partidos fuera del establishment capitalista, no necesitan aliarse son enemigos mortales. En España gracias al sistema de mayorías absolutas y si no se consiguen, gobernar con mayorías simples, ha obligado al bipartidismo a negociar en el pasado con CIU (catalanes) y PNV (vascos.) Ambos partidos PSOE y PP tuvieron que llegar a acuerdos con catalanes y vascos. Ahora es más complicado, sobre todo por la izquierda debido a la fragmentación partidista. Lo cual hace que la política representa a muchas más sensibilidades desde regionalistas hasta nacionales. En EE. UU. son cabezas cuadradas: o papá o mamá. Por mucho que se crean que son los más demócratas del mundo mundial.


La periodista Ascensión Martínez Romasanta, y directora de La Crónica de Badajoz (un panfletillo local), que me bloqueó en Facebook cuando critiqué al panfleto en donde escribe, ha escrito un artículo en donde relata que un candidato al Senado del PSOE, Rafael Lemus fue sido relegado a la tercera posición y al final ha sido sustituido por otro del Frente Amplio (más concretamente por uno de IU)

Dice Romasanta, que la cámara Alta "se ha convertido repentinamente en objeto de deseo por parte de quienes aspiran a controlar el poder judicial" (La Crónica de Badajoz...👈). El Tribunal Constitucional no es Poder Judicial, la primera en la frente. Los miembros del Constitucional no juzgan. 

A Rafael Lemus lo apearon de la lista del primer lugar al tercero, y lo sustituyeron por José Luis Quintana. Pero tuvo un pase. Ahora lo han sacado de la lista por Joaquín Macías, de IU, "debido el acuerdo alcanzado entre el PSOE y Frente Amplio". Y por lo visto el cabreo es mayúsculo.

Escribe Romasanta, que Lemus estaba más o menos concienciado, pero que: "No podía esperar lo que ocurriría más tarde, cuando los intercambios de cromos entre partidos para hacerse con la mayoría en el Senado el 29N lo sacaron definitivamente del juego". Naturalmente que no podría esperar algo así, nadie lo espera. Pero en los pactos con otras fuerzas o se es generoso o te vas directamente a la mierda.

Esto es lo que le ha ocurrido de toda la vida a los partidos mayores, que al no tener competencia por la izquierda o por la derecha, los pactos a los que tenían que llegar no incluían cambiar a candidatos de las listas. Pero la política de pactos y de listas conjuntas funciona así. Porque los senadores y diputados no son cromos, más bien son peones del juego político. 

Los candidatos se usan como números para llegar a las mayorías. Y en realidad importa un bledo el nombre del que vaya en las listas. Porque un votante cuando coge una papeleta con todos los nombres de la candidatura, ni siquiera conoces a los candidatos de esa lista, si acaso al primero por verlos en los debates, y a veces ni eso. El votante vota por las siglas es decir por un partido político determinado. Quien vote por el PSOE lo hace pensando en Pedro Sánchez y si vota a Vox es porque sigue a Santiago Abascal. Los candidatos provinciales en realidad tienen poca relevancia. Y mucho menos en el Senado.

Acaba Romasanta diciendo que: "Vamos, que lo que le ha ocurrido a Lemus es fruto del desorden que existe en su partido por la falta de autoridad de quien es responsable de custodiar la baraja". Estas palabras demuestran para que ha escrito el artículo: una ataque a Pedro Sánchez. y además demuestra que no tiene ni pajolera de como funciona la política de pactos. Y sobre todo de que Lemus es una mierda pichada en un palo, para bien o para mal; porque como digo, son peones dentro del partido.

 Aunque en teoría la Constitución española establece que los miembros de las Cortes Generales no están ligados por mandato imperativo (artículo 67.2), lo que significa que su voto es personal e indelegable, en teoría libre, los partidos políticos tienen un truquito. La ley no obliga al diputado a votar en un sentido determinado, la disciplina de voto sí es una norma interna de cada grupo parlamentario. Si un diputado rompe la disciplina de su partido (votando distinto o absteniéndose cuando se ordenó lo contrario), se enfrenta a multas económicas internas (por ejemplo, de hasta 600 euros en el PSOE) u otras sanciones disciplinarias del grupo. Vamos, que da igual que el diputado se llama Lemus o Perico el de los palotes. Si Romasanta no sabe esto, que escriba de toros o de fútbol, que es más fácil. Pero claro que lo sabe, tenía que escribir un artículo atacando a Sánchez y ha cumplido con su objetivo. Quien paga manda.

El escaño conseguido por un diputado es de su propiedad y no puede perderlo por decisión de su partido. De ahí que Ortega Smith esté en el Grupo Mixto, sin embargo, el Constitucional estableció en 1990, que "... los diputados son representantes del pueblo español considerado como unidad, pero el mandato que cada uno de ellos ha obtenido es producto de la voluntad de quienes los eligieron determinada por la exposición de un programa político jurídicamente lícito". Y en 1985: "en un sistema de listas como el vigente en nuestro ordenamiento electoral, no cabe hablar de votos recibidos por candidatos singularmente considerados" (El País...👈). Es decir, el escaño es el del diputado pero está ahí gracias al partido. Ergo Lemus no es nadie.

Otra cosa es la política regional o municipalista, allí los dirigentes locales tienen más poder de decisión, pero cuando se trata de política a nivel nacional las cosas son muy distintas. Si no te gusta el juego no juegues entonces. Rafael Lemus como senador tenía un sueldo de 96.348,00 €. ¿No será por esto el cabreo?