La pólvora y el incienso es un magnífico libro del religioso e historiador Hilari Raguer, donde se demuestra la participación de la Iglesia Católica en la Guerra Civil y la posterior dictadura. Es cierto que después vendría Tarancón, pero no podemos obviar el resto de la historia. Hoy no quiero hablar del pasado colaborador de los ensotonados en una criminal dictadura, sino del presente, y la postura de la oligarquía eclesiastica que no tiene reparos en dar cobijo a los restos de un criminal.
Si al final sacan los restos embalsamados de Franco del Valle de Cuelgamuros, la familia del dictador quiere enterrarlo en la Almudena. La hija de Franco compró por una cantidad considerable de dinero el derecho a ser enterrados en la Almudena:
...una tumba "a perpetuidad" en la cripta de La Almudena donde podrían reposar los restos del dictador cuando, finalmente, sea exhumado del Valle de los Caídos, según los deseos expresados por la familia. Una tumba con capacidad para entre cuatro y seis cuerpos, que no fue un regalo de la diócesis sino comprada por 'Carmencita' por un importe, al cambio en pesetas, de unos 150.000 euros, según ha podido saber eldiario.es.La Iglesia española no ha puesto ningún impedimento para que el dictador sea enterrado en un lugar tan emblemático y céntrico:
El arzobispo de Madrid dice que no puede oponerse a que la momia del dictador sea alojada en un templo católico. Gil Tamayo (actual Secretario General de la Conferencia Episcopal Española y sacerdote del Opus Dei ) usa la demagogia y dice que "Los muertos no tienen carnet político". Lo tienen, ya lo creo que lo tienen: la momia de Franco es el símbolo perenne de la gran vergüenza española. Una vez más la iglesia apostólica y románica nos abochorna con su defensa del dictador.
Es vox pópuli que la Iglesia no acoge a todo el mundo, el trato a gais, divorciados es buena prueba de ello. Y la Iglesia si puede oponerse al enterramiento de Franco en tan señalado lugar: el derecho canónico permite negar las exequias a "pecadores notorios" cuya sepultura cristiana escandalice a los fieles.
También es cierto que Redes Cristianas (un pequeño grupúsculo de católicos progresistas que ni pincha ni corta en la oligarquía de las sotanas) se opone a que la momia sea enterrada en la Almudena:
Colectivos católicos progresistas agrupados en la plataforma Redes Cristianas se ha dirigido por escrito al arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, para pedirle que no acoja los restos de Franco en la catedral de la Almudena tras su exhumación del Valle de los Caídos como ha solicitado la familia del dictador. Leer más...El Gobierno de Pedro Sánchez tiene la intención de acudir al Vaticano para pedirles su ayuda. Carmen Calvo tiene pensado reunirse con el número dos del Papa antes de que finalice octubre. De este Papa, que ha llamado asesinas a las mujeres que abortan, y que parecía tan "progre", poco podemos esperar, es más de lo mismo; o peor, con su talante izquierdista nos puede encajar mejor el totalitarismo religioso.
El diario de Marhuenda (La Razón) ha adelantado que nanai de la china, que no cuenten con ellos:
...según han confirmado fuentes de la Santa Sede a LA RAZÓN, el Vaticano se inhibe en esta cuestión y respalda la postura adoptada por el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro...
Superando la primera impresión que me produce inmensa repugnancia hacia la Iglesia Católica -los progres están en minoria-, podemos llegar a la conclusión de qué mejor lugar que la Almudena para que la momia incorrupta del dictador sea venerada por sus fieles. La Iglesia española acoge a un criminal, a uno de los suyos.




