lunes, 5 de octubre de 2026

La guerra que perdieron nuestros abuelos republicanos

 


Jesús Vigorra y Arturo Pérez Reverte han organizado un debate sobre la Guerra Civil con el nombre equidistante de, 1936: La guerra que perdimos todos. Un nombre de esta índole solo puede salir del cerebro de Jesús Pérez-Reverte. El que lo conozca sabe que tiene esa postura de la "tercera España", esa España que la han querido representar en el periodista Chaves Nogales, porque dicen que al salir huyendo de españa él no quiso la guerra civil al no ser rojo ni azul. Dando por hecho, que la misma culpa tuvieron los que se defendieron de un golpe de Estado ilegal e ilegítimo, que los que se sublevaban en armas contra el gobierno republicano y por ende contra la Constitución de 1931

En el ABC dicen que "Vigorra y Pérez-Reverte desafían con el diálogo a las nuevas dos Españas"...

... La Fundación Cajasol acoge la próxima semana, del 5 al 8 de octubre, la undécima edición de 'Letras en Sevilla', foro organizado por Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra, con el título «1936: la guerra que todos perdimos». Se trata del ciclo que tuvo que ser aplazado el pasado febrero debido a la retirada de participantes y las amenazas de boicot. En aquella ocasión, el escritor David Uclés tras haber comprometido su presencia se negó a participar en unas jornadas que incluían a políticos del PP y Vox. A la renuncia de Uclés le siguieron las de varios políticos de izquierda como como Antonio Maíllo, líder de IU en Andalucía, la socialista María Márquez o la exministra del PSOE Carmen Calvo. Ninguno estará en el programa renovado de esta edición. Aquellas bajas propiciaron que Pérez-Reverte y Vigorra aplazaran el ciclo a este otoño, recomponiendo el programa para garantizar «un debate cultural diverso y representativo». ABC...👈

Es desde la derecha en donde inciden de que hay dos Españas, cuando España no es una, ni dos, ni tres, sino una España plural y muy diversa. Exactamente igual que en 1936. El que esto escribe, jamás iría a debatir en donde fuera invitada la extrema derecha, por otro lado es legítimo que la escritora Azahara Palomeque, o los historiadores Julián Casanova y Gutmaro Gómez Bravo acudan a la cita que fueron invitados; a una jornadas que están publicitadas como la guerra del 36 la perdieron todos nuestros ancestros, y hoy la seguimos perdiendo.

Porque tenemos que analizar un título presentista. 1936: La Guerra que perdimos todos. Azahara Palomeque dice que todo el mundo sabe quien ganó y quien perdió la Guerra Civil. Pues por lo visto no lo sabe todo el mundo, Pérez -Reverte cree que la perdió toda España. El título bien podría haber sido, 1936: La guerra que perdieron nuestros abuelos, aunque seguiría siendo equidistante. Hoy no se puede decir que la guerra de España (1936-1939) la perdimos todos (solo falta decir que por culpa de los fachas y los rojos), porque los efectos devastadores de aque contienda y de los cuarenta años de dictadura, han ido desapareciendo, aunque no del todo, queda la memoria histórica por recuperar en las fosas comunes, fosas en donde están enterrados los verdaderos perdedores de la Guerra Civil.

Y don Arturo ha salido a defenderse: "La guerra que no pudieron cancelar"...

... La verdad es que en primavera apretaron fuerte. La feroz campaña emprendida desde sectores de la izquierda radical consiguió ruido, titulares y una suspensión temporal de las jornadas previstas para debatir, desde todos los puntos de vista, sobre la Guerra Civil en su 90 aniversario. Pero tengo malas noticias para ellos: la undécima edición de Letras en Sevilla empieza mañana lunes con una impresionante nómina de historiadores, políticos, cineastas, escritores y periodistas. La guerra que todos perdimos vuelve al calendario tras sobrevivir a presiones, renuncias y feas maniobras. Habrá debate sobre el título -para eso lo pusimos- y sobre sus contenidos sin que sea necesario, como exigían los reventadores de hace unos meses, mostrar el carnet de demócrata ni instalar a la entrada un detector de fascistas. El Mundo...👈

El único boicot que hubo y esa terrible presión, fueron algunos artículos de opinión por el título de las jornadas, falaz y desafortunado a la vez que equidistante, y la retirada de cuatro participantes porque no querían compartir cartel con miembros de Vox y con Aznar (el señor de las Azores). Se retiraron cuatro de un cartel de treinta y nueve. Qué boicot ese ese. Lo que le ocurrió a don Arturito es que en su infinita prepotencia le dio un berrinche y aplazó el debate, que no lo canceló.

Esta es la costumbre que tienen estos llorones equidistantes: llorar porque dicen que los quieren cancelar. Y para que sepamos lo duro que es ser don Arturo Pérez-Reverte y lo cancelado que está, te lo cuenta desde una columna en El Mundo, cuando no lo entrevistan en El Hormiguero o en cualquier otra sede mediática de la derecha española. Dan vergüenza. Y encima el espabilado, dice que el título lo pusieron para crear debate. La jeta de cemento es impresionante.

Y eso es lo que va a quedar. Estas jornadas las verán los que puedan asistir a ellas, y lo que pasará a la posteridad es que la guerra de 1936 la perdimos todos. Todos no, seguro que él no perdió la Guerra Civil. Porque con esos debates no van a convencer a nadie "del otro bando" (Vox y PP), los siento mucho por Casanova y Gutmaro Gómez Bravo. Estos debates debieran ceñirse exclusivamente a los historiadores y sacar de la ecuación a políticos y novelistas. Pero claro, todo lo organizan dos periodistas.

Dice Azahara Palomeque que es necesario un debate. ¿Realmente es necesario un debate sobre quién perdió y quien ganó la Guerra Civil? A estas alturas no debiera de ser necesario. ¿Qué se va avanzar con ese debate? ¿Alguien lo sabe? Esto no deja de ser propaganda y de la buena para Pérez-Reverte y para alguien que vive de "sus letras". Oye, que me parece bien, pero que dejen de contarnos milongas sobre debates democráticos. La propaganda nunca viene mal, en fin, que penita más triste, y que ego más grande el de algunos personajes por muy progresistas que quieran aparentar ser. Porque del ego de Pérez-Reverte nadie puede tener dudas.

Pérez Reverte para justificarse, nos cita la transición española: "Es útil recordar que en la España de la Transición había generales con tanques, terrorismo, franquistas que aún mandaban mucho y comunistas recién salidos de la clandestinidad; y sin embargo, pese al ambiente poco favorable, todos se sentaron a hablar. Santiago Carrillo aceptó cosas que detestaba, Adolfo Suárez negoció con los enemigos del régimen del que procedía y Manuel Fraga presentó al líder comunista en el Club Siglo XXI. A nadie lo fulminó un rayo; ni Fraga quedó estalinizado, ni Carrillo abrazó el franquismo. Admirable jugada de ajedrez, aquella, cuando la libertad pendía de un hilo; tiempos criticados hoy por ignorantes que ni los vivieron ni los entienden, incapaces de comprender que sentarse junto a quien piensa distinto no contagia la sarna: puedes conversar, incluso estrechar educadamente su mano, y seguir votando a quien te dé la gana".

Pero es que la transición fue un paso par olvidarnos de la dictadura franquista para reincorporar a partidos que habían sido ilegalizados por Franco a la esfera política: no fue ningún debate sobre los buenos y los malos de la Guerra Civil, de hecho hubo un acuerdo velado de no mencionar a los muertos de la guerra. La transición fue todo lo contrario de lo que pretende don Arturito. La transición como ha dicho Gregorio Morán se hizo bajo el miedo. Y con ese miedo y esa correlación de debilidades es muy sencillo llegar a consensos políticos. El debate fue político en la transición, la memoria y la historiografía se dejaron en un cajón olvidado. es curioso ver como con la transición de fondo se justifica cualquier cosa.

Es obvio que por sentarte al lado de Aznar o de Iván Espinosa de los Montero no se te van a pegar sus malos modos. Pero ninguno va a convencer al otro. Y de los asistentes más de los mismo los que vayan a ver a Aznar ya van con la escopeta cargada. Si lo hemos visto en la presentación de libros, cuando al final se aceptan preguntas y salta el que fue a ver la presentación no porque estuviera de acuerdo con el escritor, sino para todo lo contrario, para exponer sus ideas. Es decir después de escuchar los argumentos del escritor, viene el listo de turno a decir que las cosas que cuenta en el libro son mentira.

¿Que se ganaría en un debate con Alberto Reig tapia, Paul Preston y Pío Moa con Pedro Varela? Ya lo digo yo. Nada, perder flagrantemente el tiempo. Porque ese tipo de debates algunos ya los hemos visto en YouTube. 

Alguien se imagina que en la UE se abriera un debate con el título de 1939: La guerra que perdimos todos. Pues es exactamente lo mismo. Pero don Arturito de eso no sabe nada. Y el título no es válido porque la guerra la ganaron los buenos. En España como ganaron los golpistas, es decir los malos, el debate queda abierto. el debate entre historiadores siempre existirá en cualquier ámbito de la historia pero discutir bajo un titular de mierda es un mal comiendo para un debate.

Dice Pérez-Reverte, que "La Guerra Civil es terreno fácil para cierta gentuza convencida de que estudiar el pasado es agotador: obliga a leer libros, consultar archivos, contrastar testimonios y asumir que el mundo real no se resume en un tuit de buenos y malos". Esto lo dice por quienes lo hemos criticado, como un servidor que ha estudiado durante más de 13 años (y sigo leyendo) la II República y la Guerra Civil o el franquismo. Se creerá que todo el mundo que lo critica es un analfabeto funcional

El mundo real no es tan sencillo de todos buenos y todos malos: pero en las guerras civiles hay quien está con la Constitución y quien está fuera de ella. Crímenes de guerra los cometieron hasta los Aliados, que como ganaron la guerra no se iban a autojuzgar. ¿Habrá existido mayor crimen de guerra que las dos bombas yanquis sobre Japón?

Y al que querían cancela también le han dado voz en El País...

... “En España hay una tendencia a silenciar al que no piense como tú”, defiende Pérez-Reverte con un tono de creciente vehemencia. “Aquí hacemos algo rarísimo: tiene gran mérito juntar gentes de diversas ideologías sin que se exterminen”. La pregunta que se deriva de esta constatación es si el país ha superado o no la ruptura de la guerra. La respuesta del escritor es tajante: “La Guerra Civil, desgraciadamente, la seguimos teniendo. El antídoto es aceptar todos los puntos de vista”. Bajando las escaleras de la Real Audiencia, el autor se refiere a la traducción francesa de su novela sobre la guerra: Ligne de feu, “su obra maestra”, como afirmó Bernard-Henry Lévy hace tres semanas en su reseña de Le Point. El País...👈

Ahora Pérez-Reverte trata de matizar: "Nadie dice que todo el mundo perdiera lo mismo", Pues sí no todo el mundo perdió lo mismo: la guerra no la perdieron todos. ¿Y por qué no se tituló el congreso la república que perdimos todos?  Porque entonces ya no se podría hablar de la tres Españas, las dos que quisieron la guerra y la tercera de Chaves Nogales que se exilió porque estaba en contra de la guerra. Porque sino ya no tendría el tufo equidistante que supura Pérez-Reverte cada vez que habla. ¿Cómo vamos a aceptar los puntos de vista de de Aznar o Iván Espinosa de los Monteros. ¿A ver que pintan ahí estos dos elementos? Lo mismo que Félix Bolaños, Ruiz Gallardón o Borja Sémper.

Está claro que el gran retraso de la posguerra por consecuencias de la guerra y la autarquía la sufrieron los que lucharon en la zona republicana y en el bando golpista. Pero la represión la sufrieron exclusivamente los perdedores que el título del congreso no quiere reconocer. Lo mismo que los exiliados que murieron lejos de su patria porque no podían regresa a España como Clara Campoamor. Para hablar de perdedores de una guerra no existen medias tintas. Y por lo visto Arturo Pérez-Reverte está abonado a ese cómodo gris historiográfico en donde todos fuimos culpables y no fue posible la paz.

Un ministro de Franco piensa lo mismo que don Arturito: "Martín Villa lamenta que «ahora se prefiere ser nietos de la Guerra Civil que todos perdimos a ser hijos de la Transición que todos ganamos»...

... Rodolfo Martín Villa, quien fue vicepresidente del Gobierno de España entre 1981 y 1982 y tuvo un papel muy destacado en la Transición, ha lamentado este miércoles que «ahora se prefiere ser nietos de la Guerra Civil que todos perdimos a ser hijos de la Transición que todos ganamos»...

... Rodolfo Martín Villa, quien fue vicepresidente del Gobierno de España entre 1981 y 1982 y tuvo un papel muy destacado en la Transición, ha lamentado este miércoles que «ahora se prefiere ser nietos de la Guerra Civil que todos perdimos a ser hijos de la Transición que todos ganamos». El Debate...👈

Martín Villa aparte de la UCD pasó por AP y el PP, pero mucho antes fue procurador de la Cortes franquistas durante 13 años (1964-1977), y también fue jefe del falangista SEU. Todos estos aperturistas del franquismo se volvieron demócratas de la noche a la mañana. Nadie quiere ser ni nieto de la guerra civil ni nieto de la transición, los genes nos vienen de fábrica. ¿Cómo gente culta pueden decir tantas chorradas? 

Sencillamente el título del congreso es un insulto a todas las víctimas del franquismo, a la historiografía y a la inteligencia. Así son las cosas de don Arturito el que se siente cancelado y no deja de aparecer en la esfera pública cada vez que se tira uno de sus pedos. Personajes como él o Miguel Bosé y Antonio Bandera están muy preocupados por la libertad en este país. Dicen que ya no se puede decir nada sin recibir un aluvión de críticas...

...Tras bajar del escenario, el actor expresaba con rotundidad su inquietud sobre el contexto actual: “Estoy muy preocupado por la libertad personal. “Ser libre cuesta; cada vez cuesta más dar opiniones, cada vez cuesta más mantener tu personalidad”. El intérprete aludía así al impacto de la exposición inmediata y la fiscalización de las opiniones en las plataformas digitales. La Vanguardia...👈

Lo que costaba ser libre y dar las opiniones personales fue durante la dictadura franquista. Hoy Banderas y cualquiera puede decir lo que le salga de sus lindos huevos sin acabar condenado por el Estado. Pero él se refiere a que ahora por las redes sociales todo el mundo puede opinar libremente. En el periodo de España en donde más libertad hay, míster Antonio Banderas está preocupado por la libertad individual. A la fiscalización del entorno digital está expuesto todo hijo de vecino, sino te gustan las reglas abandónalas. Y más que fiscalizar se dan opiniones. Las RR. SS. permiten bloquear a los indeseables, y los jueces procesan a quienes se pasan de frenada. Menos lobo Caperucita.

El ocho de octubre dará una conferencia Julián Casanova, el autor de una de las últimas biografía de Franco. Una conferencia de un historiador entra dentro de los cánones aceptables del debate historiográfico. Lastima que lo haga bajo un cartel con un título falaz que oculta más que dice.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aviso Legal
Este blog no se hace responsable de las informaciones y estudios que no sean veraces y que aparezcan en estas páginas. Intentamos verificar todo lo publicado para no faltar a la verdad. Esa es la línea que rige este blog, sabemos que nuestro esfuerzo puede no ser eficaz al 100 por 100, por eso en este blog está desabilitada la censura en los comentarios, para que puedan advertirnos de nuestro errores..

Debido a nuestra política de total libertad de expresión, no nos hacemos responsable de las posibles infracciones que puedan cometer nuestros colaboradores y participantes al dejarnos sus opiniones y sus artículos.

Los responsables del Blog Badajoz y la guerra (in) civil podrá estar de acuerdo o no con las opiniones de los colaboradores y de los participantes, debido a esto no se hace responsable de los perjuicios que puedan derivarse de los textos aquí reproducidos y de los comentarios de los usuarios.

Este blog es totalmente privado no dependemos de nadie y jamás no ha movido el ánimo de lucro, por favor se coherente con tus comentarios. Aquí no se ejerce la censura.