miércoles, 10 de agosto de 2016

La calumnia que no cesa. Seguimos con las 13 Rosas.


El experto en José Antonio Primo de Rivera y portavoz de Alternativa Española, Francisco Torres García, ha compartido en su FaceBook (abierto a todo el público) una imagen de Carmen Cabezuelo (jefe de la Falange en el Escorial). Asesinada cuando tenía 25 años.

Según su padre, Francisco Cabezuelo Cardenal, y en declaración para la poca fiable Causa General, su hija fue de nuevo detenida «en la checa de la Guindalera (Alonso Heredia, frente al nº 12 moderno, casa conocida como El Castillo, José Picón 6), donde permaneció hasta el día 3 o 5 de marzo de 1937, en que se le dijo quedaba en libertad, saliendo entonces de la checa y no habiendo vuelto a tener noticias de ella desde dicha fecha».

Esto es uno de los 50.000 asesinatos cometidos por los "republicanos" durante la Guerra Civil. Inexcusable bajo ningún concepto. En este caso eliminaban a un enemigo político, otras veces ni siquiera podemos saber el motivo.

Parece ser que a Francisco Torres García le tranquiliza que las 13 Rosas fueran "ejecutadas, tras juicio, al acabar la Guerra Civil", como si los juicios de Franco fueran garante de algo.

También comenta Torres García que El País califica de "represión horrenda y similares" el asesinato de las 13 Rosas. Acudimos a la hemeroteca del diario ex progresista y nada, en esta efeméride no han hecho ninguna alusión a las 13 Rosas. Ya nos extrañaba que dijeran algo. Se lamenta Torres García de que en El País "Nunca se acuerdan de las otras rosas" (las fascistas -azules dice él-). Hay una gran diferencia, sin menospreciar el caso de la falangista desaparecida por los "republicanos", esta fue asesinada el 3 de marzo de 1937, y las 13 Rosas perdieron la vida a manos de los franquistas una vez acabada la Guerra Civil.

Si Torres García quiere recordar a Carmen Cabezuelo, nosotros queremos recordar a:

Eloisa Benitez González, 36 años natural de Zafra. Hija de Vicente y de Paula. Casada con Francisco Toro Martín. Cuatro hijos: Antonio, Carmen, Victoria y Rosendo. Murió en Zafra el 15 de Agosto de 1936, a consecuencia del "choque con la fuerza pública". La innscrpción se realiza en virtud  de carta-Orden nº 100 de 1937 el 19/11/1937. [Registro Civil de Zafra . Libro nº49 . Defunciones. Noviembre de 1937 a 1939].

Asesinada en Zafra por los sublevados (...). Tres Días después matan al marido, Francisco Toro, y un mes después a su hermano, Floro. Pablo Duque dice de ella: "Y a mi prima, una prima hermana mía, que está... , que la tengo aquí fotografiada, que está aquí en esta fotografía; pues también la mataron embarazada, ésta también. Esta la mataron también embarazada. Esta que está aquí. ésta, mi prima, ésta la mataron también embarazada". (La amargura de la memoria. José Mª Lama)
Los católicos (pro-vida) asesinando a mujeres embarazadas. Recordar que en Zafra los "rojos" no cometieron ningún asesinato ni tan siquiera hubo resistencia. En Zafra no conocieron la Guerra Civil


sábado, 6 de agosto de 2016

Las 13 Rosas. Victimas del franquismo: las víctimas de 2ª categoría



Si a usted, amable lector, se le ocurre insultar a las víctimas de ETA por las redes sociales o mediante alguna web, ha de saber al menos dos cosas: que es usted un malnacido y que probablemente caiga todo el peso de la justicia sobre su persona, cosa de la cual nosotros nos alegramos. La libertad de expresión no debe de amparar tales vejaciones.

Por el contrario, si al amable lector se le ocurre insultar a las víctimas del franquismo, el asunto da un giro de 360º: usted seguirá siendo un mal nacido, de eso no tenga duda, pero la justicia lo dejará en paz. En este país (de pandereta) contamos con víctimas de primera y víctimas de segunda. Los únicos responsables son los socialistas por no legislar nada en ese sentido. De la derecha no podemos esperar nada.

Felipe González tuvo muchos años para poner remedio, pero prefirió mirar para otro lado -estaba muy ocupado privatizando empresas-, y Zapatero, aunque creo una ley al respecto, seguía sin solucionar el estatus de las víctimas del franquismo.  La Ley 52/2007 -se llama así porque no se atrevieron a llamarla de la memoria histórica- al no anular la (in) justicia franquista (juicios y demás farsas y teatrillos), lo más que se atrevió fue a declararlos injustos, algo que sabemos hace muchos años, pero no ha solucionado que de vez en cuando, o cuando la ocasión lo requiera, ciertos desalmados puedan insultar y vejar a placer a las víctimas del franquismo.

Juan F, Plüger ha vuelto a cargar sus tintas contra las 13 Rosas desde el diario de la derecha radical La Gaceta:
Las JSU, a las que pertenecían la mayoría de las 13 rosas, habían tenido una destacada participación en la represión republicana en Madrid durante la Guerra Civil. No en vano, esta organización política controlaba y dirigía directamente cinco checas donde se torturó y asesinó a cientos de personas. Está perfectamente documentado en los papeles del PCE que bajo control de su organización juvenil se encontraban las checas de Mendizabal 24, la de la calle Rimundo Lulio, la de Santa Isabel 46, la del Convento de las Pastoras de Chamartín y la de la calle Granda 4. Además, participaron en la acción represiva de varias otras cárceles de partidos políticos y tuvieron un papel destacado en las sacas cometidas para asesinar a miles de presos sin mediar juicio alguno. Quienes las presentan como garantes de la democracia suelen olvidar, entre otros, este detalle: a ellas se les juzgó, pero ellas participaron en una organización que asesinó sin juicio a miles de personas y que, en el momento de ser detenidas, se había convertido en un grupo terrorista dirigido por José Pena, Severino Rodríguez y Federico Bascuñana. Leer noticia completa (si tienes estómago)
He de reconocer que tengo que aguantar las nauseas que me produce el entrar en diarios de esta índole, pero se hace necesario denunciar estas mezquindades.

Dice el periodista que las 13 Rosas pertenecían a las JSU, organización  donde
"habían tenido una destacada participación en la represión republicana en Madrid durante la Guerra Civil". Y nosotros preguntamos sí las 13 Rosas habían participado en esa represión. La respuesta es NO. También es difícil explicarle a la gente que militares que consintieron y ordenaron matanzas por toda España, ahora eran ellos los que estaban juzgando a supuestos criminales.


Documental sobre las 13 Rosas:


jueves, 4 de agosto de 2016

El franquismo sociológico: ¿Una realidad o una paranoia?



José Luis Ibáñez Salas, autor del libro "El franquismo", niega tajantemente que en el siglo XXI exista el franquismo. Es cierto que a cualquiera que le preguntes en la calle sobre su sistema de gobierno preferido la respuesta más escuchada sería la democracia. También es cierto que mucha gente le quita hierro a la dictadura franquista e incluso llegan a decidir que "con Franco se vivía mejor". En numerosos foros, blogs y webs se defiende la dictadura franquista. El PP se niega a quitarle los honores a Franco y no cumple con la Ley 52/2007. Dirigentes populares han denigrado a la víctimas del franquismo con infames declaraciones. Juventudes del PP se fotografían con símbolos franquistas. Los jueces no quieren saber nada de las fosas del franquismo. Cada vez que se abre un fosa con restos de personas que se presume que murieron  violentamente, un juez debiera de acudir. Nunca van.



Los partidos claramente de extremaderecha no consiguen representación parlamentaria, pero esto no es porque no tengan cierta simpatía entre cierto sector de la ciudadanía, si no que prefieren votar al PP para que los rojos no gobiernen. Sin un estudio sociológico fiable es difícil saber el alcance del franquismo sociológico en la actualidad, pero esto es como la meigas:"haberlas hailas".

Ampliación

Una amiga hizo un experimento, se creó un perfil y usó una fotografía de un franquista reconocido, Blas Piñar, como reclamo. A día de hoy tiene 2184 amigos y sigue sumando entre 80 y 100 al mes:


 

sábado, 30 de julio de 2016

Juan Ernesto Pflüger tiene razón.



Juan Ernesto Pflüger analizó en el plató de 'El Gato al Agua' (Intereconomía) los cambios de nombre de 27 calles de Madrid de la mano de Manuela Carmena. Solamente oírlo causaría estupor a una persona medianamente informada sobre la actualidad y la memoria histórica.

Pflüger sostiene que los podemitas "no saben de quienes están hablando a la hora de cambiar las calles", debido a que le van a quitar una calle a los caídos de la División nazi española (Y DIGO NAZI PORQUE ESTABAN A LAS ÓRDENES DE HITLER), y se la van a dedicar a una falangista (Mercedes Formica). Yo no sé que sabrán los podemitas sobre la historia de la Guerra Civil, tan solo sabemos que Carmena le encargó a una socialista (Sauquillo) la creación de una Comisión para el asesoramiento sobre el cambio de calles para cumplir con la ley. En esa variopinta Comisión nos encontramos desde curas católicos, historiadores de derechas (propuesto por Esperanza Aguirre), novelistas que odian la memoria histórica y hasta historiadores "equidistantes". Debido a esta rara amalgama de personajes de distintas disciplinas, hemos de suponer que salgan estas estrambóticas propuestas.

Como la propuesta número "17.- Calle del Comandante Zorita. (Nueva denominación propuesta: Calle de Aviador Zorita, que es el mismo personaje y que, aunque participó en la Guerra Civil, debe su notoriedad a sus posteriores logros como aviador)". Es raro: le perdonan su valiosa colaboración en el Golpe de Estado y su participación en el bando fascista porque fue un aviador brillante.

Al enterarnos de quienes eran las personas que formaban la Comisión encargada de asesorar a Manuela Carmena en asuntos de la memoria histórica vimos un horizonte, sino negro, sí bastante confuso. En efecto: la primera en la frente.

Lo que se nos hace raro es que a Juan Ernesto Pflüger no le haya hecho gracia que a una fascista, y a un aviador faccioso, que luchó en el bando fascista, el callejero de Madrid le rinda honores. Raro, raro, raro...

jueves, 28 de julio de 2016

Las brigadas Internacionales. Héroes antifascistas luchando contra Franco


La historia del batallón Lincoln sobre el que conversaron Pablo Iglesias y Barack Obama

Unos 2.800 estadounidenses combatieron contra Franco durante la Guerra de España. El líder de Podemos le regaló un libro al presidente de EEUU sobre su historia.

Obreros, profesores, estudiantes y artistas, mayoritariamente urbanos, formaron este ejército de voluntarios. Junto a ellos, Salaria Kea, la única mujer negra allí.

Alrededor de 800 de ellos murieron durante la contienda.

eldiario.es / Carlos Hernández / 11-07-2016

“En toda sociedad y en todo momento histórico un reducido círculo de hombres y mujeres sabe cómo actuar. Dentro de ese grupo hay un círculo todavía más pequeño que sabe cuándo actuar. Y entre ellos hay un número aún más reducido que sabe por qué actúan. Los hombres y las mujeres de la Brigada Lincoln sabían cómo, cuándo y por qué actuar”. Es la historia que le regaló Pablo Iglesias a Obama en su visita a Madrid y en forma de libro.

La descripción de los que combatieron en nuestro país contra la sublevación franquista es de Anthony L. Geist, catedrático de Literatura Española en la Universidad de Washington. Su compatriota, el historiador y profesor de la Universidad de Stanford, Peter N. Carroll, va un paso más allá: “Fue un hecho sin precedentes en la historia militar de los Estados Unidos. Era un pequeño ejército basado en principios e ideología. No había mercenarios ni soldados de fortuna…Los voluntarios no ganaban nada por su sacrificio, salvo el orgullo y la satisfacción de saber que habían intentado detener la expansión del fascismo”. El origen de lo que meses más tarde serían los batallones Abraham Lincoln y George Washington se remonta a comienzos del mes de noviembre de 1936.

En un sótano del bajo Manhattan (Nueva  York), tres destacados miembros de organizaciones comunistas asentadas en la ciudad comentan las instrucciones llegadas desde Moscú. El Komintern instaba al pueblo estadounidense a sumarse a la movilización internacional para defender la República española de la rebelión militar apoyada por la Alemania nazi y la Italia fascista.

Unos días antes ya habían llegado a la península los primeros voluntarios europeos para unirse a un Ejército Popular que los líderes republicanos habían logrado organizar para sustituir a las combativas pero desorganizadas y poco preparadas milicias. La lejanía geográfica y la propia situación política interna había provocado que los camaradas estadounidenses atendieran con retraso al llamamiento de Moscú. Sin embargo, el reclutamiento comenzó inmediatamente y los primeros yanquis pisarían territorio español en enero de 1937.

Jóvenes maduros, inconformistas y urbanos

Owen Appleton fue uno de los primeros en alistarse. Graduado con honores por la Universidad de Harvard llegaría a ser secretario del Batallón Lincoln y acabó muriendo en una trinchera del frente del Ebro. El perfil de Owen se corresponde con el de buena parte de los compañeros con los que combatiría en España. Entre ellos había marineros, desempleados y obreros industriales, pero un importante porcentaje estaba formado por profesores, estudiantes, artistas e intelectuales.

Incluso los hijos del alcalde de Los Ángeles, que también moriría en suelo español, y del gobernador de Ohio decidieron dejar atrás la comodidad y seguridad de sus hogares para participar en la que consideraban, con acierto, la primera gran batalla contra el fascismo internacional. Unas 60 mujeres se sumarían durante los años de la guerra al contingente norteamericano.

No se trataba, por tanto, de jóvenes impulsivos. De hecho, la media de edad rozaba los 27 años, sino de personas formadas y comprometidas ideológicamente con la arriesgada empresa que iban a acometer. Comunistas (en mayor porcentaje) socialistas, progresistas… los historiadores coinciden en que más que una ideología concreta, lo que empujó a cerca de 2.800 estadounidenses a cruzar el Atlántico para combatir en España fue un espíritu de solidaridad internacional y un profundo sentimiento antifascista.

Uno de cada tres voluntarios era judío que ya veía en el triángulo Hitler-Franco- Mussolini una clara amenaza para la supervivencia de su pueblo. La miseria provocada por la Gran Depresión incrementó, además, la conciencia de clase de estos jóvenes que veían como crecía en su país, día a día, la desigualdad social, al tiempo que se mantenía una brutal discriminación racial contra las minorías.

Tom Page fue uno de los 85 afroamericanos que formaban parte del contingente de voluntarios estadounidenses: “Fue la primera vez en mi vida que me sentí tratado con dignidad, como un ser humano y por eso lamenté siempre haber dejado aquel país”, afirmaba al recordar su dura experiencia en España. “Durante el tiempo que estuve en España nadie miró mi color de piel. Cuando regresé a EE.UU pensé que las cosas habrían cambiado. No fue así” añadía Salaria Kea, la única mujer negra que formó parte de la Brigada Lincoln.

Gloria, sangre y derrota

Los primeros voluntarios estadounidenses llegaron a España en enero de 1937 y se integraron en la XV Brigada Internacional. Posteriormente, otros norteamericanos se integrarían en diversos cuerpos del Ejército Popular republicano. Es por esta razón por la que los supervivientes y sus descendientes utilizarían, y siguen utilizando hoy en día, el término “Brigada Lincoln” para referirse al conjunto de los estadounidenses que sirvieron en diversas unidades durante la Guerra de España.

Tras un demasiado corto periodo de entrenamiento en Tarazona de la Mancha (Albacete) y Villanueva de la Jara (Cuenca) los batallones Lincoln y Washington tuvieron un sangriento bautismo de fuego en la batalla del Jarama. Se calcula que entre el 6 y el 27 de febrero perdieron a 400 hombres, la mitad del total de bajas que sufrirían durante toda la guerra. Sin apenas tiempo para restablecerse, los voluntarios combatieron en Boadilla del Monte, Villanueva de la Cañada y Brunete donde cayó Oliver Law, el primer afroamericano en la historia de los Estados Unidos que comandó una unidad militar. Bajas como la de Law provocaron que los dos batallones se fusionaran, a la vez que se creaba otro, el Mackenzie-Papineau en el que se integrarían nuevos voluntarios recién llegados desde Nueva York.

El recorrido bélico de los estadounidenses continuó por las batallas más sangrientas y decisivas: Belchite, Teruel y, finalmente, el Ebro donde el batallón Lincoln acabó de labrarse un prestigio glorioso por su forma de resistir ante la ya evidente superioridad del Ejército franquista.

El 22 de septiembre de 1938 los internacionales de la XV Brigada recibieron la orden de retirada. La República había adoptado esta sorprendente medida con la ilusoria esperanza de que arrastrara a Hitler y a Mussolini a tomar idéntica decisión. A finales de octubre los brigadistas desfilaban por Barcelona donde les despedía una multitud encabezada por Dolores Ibárruri, La Pasionaria: “No os olvidaremos; y cuando el olivo de la paz florezca, entrelazado con los laureles de la victoria de la República española, ¡volved!…“

Héroes y villanos

Una parte importante de los 2.000 supervivientes combatió en la II Guerra Mundial. Sus superiores se debatían entre la admiración por quienes tenían en sus espaldas una impagable experiencia en el combate y la desconfianza por los ideales que les habían llevado a pelear en España. Sus expedientes fueron marcados con las iniciales P.A. (premature antifascist), un estigma que les pondría en el punto de mira, años después, pero del que los miembros de la Lincoln se sentirían orgullosos hasta el final de los días.
Monumento Brigada Lincolm (EEUU)
Tras la caída de Hitler, los veteranos de la Brigada tuvieron que hacer frente a una nueva amenaza. Los años del macartismo y de la llamada caza de brujas les convirtió en sospechosos en una época en que el Estado creía ver conspiradores comunistas detrás de cualquier cortina. Resignados a no recibir reconocimientos oficiales, en los años 70 crearon el ALBA (Archivos de la Brigada Abraham Lincoln) para preservar y difundir su memoria. Igualmente, el único monumento que les recuerda en su patria, ubicado en San Francisco, fue financiado por ellos mismos.

Quizás el reconocimiento final les llegue muy pronto, ahora que todos los supervivientes han fallecido, y de la forma más inesperada. David Simon, creador de la célebre serie de televisión “The Wire”, afirmó recientemente que “sueña con realizar una serie sobre la Brigada Lincoln”.


miércoles, 27 de julio de 2016

Homenaje a las víctimas del franquismo en Villanueva de la Serena

Acto en homenaje a las 301 personas asesinadas en general y en particular a las asesinadas en las tapias del cementerio de Villanueva de la Serena y que yacen en la fosa clandestina del franquismo y que está siendo exhumada en parte.